Son jóvenes, pero se forman en Sagrada Escritura, Moral, Eclesiología o Liturgia - Alfa y Omega

Son jóvenes, pero se forman en Sagrada Escritura, Moral, Eclesiología o Liturgia

Durante dos años, un grupo de jóvenes de Madrid se ha formado en estas materias para luego aplicarlas en su realidad eclesias. Es el Lab Madrid

Santiago Tedeschi Prades
Un momento de la celebración del LAB.

Sagrada Escritura, Moral, Eclesiología, Liturgia, Fundamentos de la Fe o Doctrina Social de la Iglesia. Son algunos de los módulos de formación que los integrantes de la Delegación de Jóvenes del Arzobispado de Madrid han podido elegir dentro del programa Lab Madrid, que el pasado fin de semana cerró una de sus ediciones. Se trata de la culminación de un itinerario de dos años —con frecuencia mensual— dirigido a jóvenes de 18 a 35 años con vocación de servicio en sus comunidades o movimientos.

El itinerario formativo tiene una estructura pensada para acompañar el crecimiento de los jóvenes líderes: mientras que el primer año está dedicado a una formación común para todos los participantes, en el segundo cada joven elige, en función de su pastoral concreta, los módulos que mejor responden a su realidad. El proceso culmina con la presentación de un proyecto de pastoral juvenil que cada participante o grupo ha ido elaborando durante este tiempo, ha explicado la coordinadora del Lab Madrid, Marina Pinto.

La finalidad del proyecto, según Pinto, es dotar a los jóvenes de las herramientas necesarias para seguir haciendo lo que ya hacen, enriqueciendo el liderazgo y el servicio que desarrollan en sus comunidades, especialmente en el ámbito de la pastoral juvenil. Cada joven construye su proyecto mirando su propia realidad —el grupo de jóvenes que ya tiene o que quiere impulsar, la realidad de su parroquia— y apoyándose en los contenidos recibidos, tanto de herramientas pastorales como de formación doctrinal y teológica.

Todo ello ha supuesto un auténtico cambio de paradigma para la pastoral juvenil madrileña, que ha dotado de dar mayor protagonismo y capacidad de liderazgo a los propios jóvenes.

A los egresados les dará el relevo una nueva remesa de jóvenes. El nuevo curso del Lab Sal de tu tierra arranca oficialmente con su primera sesión el sábado 17 de octubre de 2026. Este primer encuentro, que tendrá como lema Descubre cómo Dios te llama a entregarte tal y como eres, servirá para que los nuevos participantes conozcan al resto de compañeros y al equipo de mentores del LAB, profundicen en los documentos del Papa Francisco que inspiran el itinerario formativo —Evangelii Gaudium y Christus Vivit— y comiencen a trabajar según el método RIE (Reconocer – Interpretar – Elegir).

Rumbo a la Asamblea de Jóvenes

Pinto subraya que todo el curso que ahora comienza está orientado hacia la Asamblea de Jóvenes, prevista para febrero, y que se enmarca en el proceso hacia la próxima Asamblea Diocesana (noviembre del 2027).

La coordinadora reconoce que en Madrid no existe todavía una arraigada «cultura de asamblea», y señala que el CONVIVIUM celebrado en la diócesis marcó en este sentido un referente importante que ahora sirve de inspiración, aunque el proceso hacia la Asamblea de Jóvenes de Madrid tendrá su propio camino.

Uno de los grandes retos, afirma, será entender bien qué es una asamblea y por qué se convoca, lograr que ninguna realidad juvenil de la diócesis quede sin representación, y ofrecer así un espacio concreto en el que los jóvenes puedan expresarse para que la Iglesia los escuche.

Este itinerario hacia la Asamblea incluirá preasambleas en vicarías, movimientos y congregaciones, siguiendo un esquema similar al que ya vivió el CONVIVIUM. El Madrid Live Meeting del próximo 3 de octubre será, en palabras de Marina Pinto, «el puente entre lo vivido con la visita del Papa a Lima y el inicio de este camino hacia la Asamblea».

Trabajar el territorio y acoger a los que buscan

Junto al camino hacia la Asamblea, la coordinadora de Lab Madrid identifica otro reto central para este curso: trabajar más de cerca el territorio, en sintonía con el proceso de reestructuración territorial que vive la diócesis.

Pinto también apunta a un reto derivado de la vigilia en plaza de Lima que se vivió con el Papa León XIV en el mes de junio: acoger a las muchas personas que participaron en la vigilia y que, movidas por la curiosidad y una búsqueda sincera, no forman parte de las estructuras parroquiales ni de los grupos habituales de la pastoral juvenil. Para la coordinadora, este es un desafío que trasciende el curso actual, y que exige preguntarse dónde están esas personas, qué buscan y por qué se acercaron, como parte del fruto que debe dar continuidad a la visita papal.