Solteros de todo el mundo peregrinan a Medjugorje en agosto

Solteros de todo el mundo peregrinan a Medjugorje en agosto

El apostolado Lazos de Caná organiza una nueva iniciativa «para muchos que desean encontrar una pareja que comparta su fe y sus mismos valores»

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
En la peregrinación a Medjugorje del año pasado. Foto: Lazos de Caná.
En la peregrinación a Medjugorje del año pasado. Foto: Lazos de Caná.

El apostolado Lazos de Caná organiza del 9 al 16 de agosto su tercera peregrinación internacional a Medjugorje para solteros católicos, una propuesta dirigida a personas de entre 30 y 59 años que desean profundizar en su fe, compartir una experiencia de comunidad y discernir su vocación dentro de la Iglesia. Hablamos con Juanjo Rodríguez, que inició este apostolado hace tan solo tres años y ya ha dado muchos matrimonios y noviazgos.

—Juanjo, este año organizáis la III peregrinación internacional de solteros católicos a Medjugorje. ¿Por qué la llamáis internacional? ¿Ya existen grupos de Lazos de Caná en otros países?
—No, los grupos están en España, pero a la peregrinación viene gente de muchos lugares. Tenemos inscritos participantes de África, Canadá, Inglaterra, México, Colombia, Italia… En total, de al menos 11 países distintos. Ahora mismo hay 72 inscritos y todavía nos quedan 11 plazas libres.

—Si Lazos de Caná nació en España, ¿cómo os conoce gente de tantos países?
—Principalmente a través de Instagram y de nuestra página web. La verdad es que está creciendo muy rápido. Nos está sorprendiendo.

Foto de familia durante la peregrinación del año pasado. Foto: Lazos de Caná.
Foto de familia durante la peregrinación del año pasado. Foto: Lazos de Caná.

—¿Cuántos grupos tenéis ya?
—Tenemos 20 grupos repartidos por toda España y casi 2.500 personas forman parte de ellos. Los grupos se organizan por WhatsApp, pero todos tienen actividad presencial. Cuando abrimos un grupo es porque ya existe una parroquia que lo acoge y comienzan las reuniones.

—Además, seguís creciendo.
—Sí. La semana que viene inauguramos el grupo de Murcia y en septiembre abriremos otros cuatro. En octubre llegarán nuevas inauguraciones. Poco a poco seguimos extendiéndonos.

Espacios para solteros en la Iglesia

—¿Por qué crees que tantos solteros católicos se están acercando a Lazos de Caná?
—Creo que hay dos razones principales. La primera es la soledad. En la Iglesia suele haber muchos espacios para jóvenes o para familias, pero las personas solteras de nuestra edad muchas veces se sienten aisladas. Necesitan compartir la fe y hacer actividades con personas que viven una situación parecida. La segunda razón es que muchos desean encontrar una pareja que comparta su fe y sus mismos valores. Eso también influye mucho.

Juanjo Rodríguez durante una peregrinación. Foto: Lazos de Caná.
Juanjo Rodríguez durante una peregrinación. Foto: Lazos de Caná.

—De hecho, ya han surgido matrimonios.
—Sí. Hace apenas dos semanas estuve en la boda de una pareja que se conoció en Lazos de Caná. Llevamos unas diez o doce bodas y habrá entre 20 y 30 parejas de novios. Además, ya hay otras cuatro parejas comprometidas que se casarán próximamente.

—En solo tres años habéis ayudado a formar muchas familias.
—Sí. Es algo muy bonito. Pero siempre decimos que esto no lo pueden sacar adelante cuatro personas. Es una misión de todos y poco a poco la vamos construyendo entre todos los voluntarios.

—¿Los que empiezan un noviazgo o se casan dejan de participar en Lazos de Caná?
—No, los matrimonios pueden seguir colaborando en la organización y su testimonio ayuda muchísimo. Los novios también continúan porque una parte muy importante de nuestro apostolado es la formación.

—¿En qué consiste esa formación?
—Queremos ayudar a vivir un noviazgo cristiano sólido que conduzca a un buen matrimonio. Nuestras charlas están orientadas precisamente a eso: formar a las parejas para que construyan matrimonios fuertes y duraderos.

Estrechando lazos

—¿Por qué habéis elegido Medjugorje para esta peregrinación? ¿Qué buscáis ofrecer a los participantes?
—Allí se crean lazos muy profundos. Pasamos una semana juntos, compartiendo la oración y la convivencia en un lugar donde tantas personas experimentan la presencia de Dios y de la Virgen. Es un sitio privilegiado para discernir la propia vocación y para conocernos mejor entre nosotros.

—En vuestras actividades siempre os acompañan sacerdotes.
—Sí. Es algo que cuidamos mucho. En todas las peregrinaciones vienen sacerdotes con nosotros y también están presentes en los grupos de formación. En esta peregrinación nos acompañarán un párroco de Roma y otro de Camerún. Para nosotros es importante que los participantes tengan siempre ese acompañamiento espiritual.

—Y después de Medjugorje, ¿qué tenéis previsto?
—Seguimos preparando muchas actividades. En octubre tendremos una peregrinación a Cotignac y en diciembre viajaremos a Italia. En todas ellas contaremos también con sacerdotes. Hay muchos proyectos en marcha y poco a poco los iremos dando a conocer.