«Sin esperanza», según el Papa, «la vida corre peligro de aparecer como un paréntesis entre dos noches»
Al final de la audiencia, León XIV ha pedido a los fieles que acompañen con la oración su inminente viaje a Turquía y el Líbano
El Papa ha denunciado en la catequesis de la audiencia general de este miércoles una «enfermedad» presente en el mundo de hoy: «La falta de confianza en la vida» que provoca al final que la sintamos como «un paréntesis entre dos noches eternas». Es una afectación, según León XIV, que provoca una resignación «a una fatalidad negativa, de renuncia». Así, «la vida corre el riesgo de no representar más una posibilidad recibida como don, sino como incógnita, casi una amenaza de la cual preservarse para no desilusionarnos», ha advertido.
Frente a esta visión, el Pontífice se ha fijado en cómo actuó Jesús en su periplo terrenal. «Confirma constantemente su premura por curar a los enfermos, resanar cuerpos y espíritus heridos, volver a dar vida a los muertos». También «restituye dignidad a los pecadores, acuerda el perdón de los pecados e incluye a todos, especialmente a los desesperados, a los excluidos, a los alejados de su promesa de salvación».
La actitud del Señor, según el Santo Padre, alimenta nuestra esperanza. Y esta «actúa como el impulso profundo que nos hace caminar en las dificultades, que nos hace no rendirnos ante las fatigas del viaje, que nos asegura que el peregrinaje de la existencia nos conduce a casa». Es decir, no estamos condenados a la fatiga y los obstáculos eternos, sino que Dios nos presenta un horizonte de plenitud.

Paréntesis entre dos noches eternas
Por el contrario, «sin esperanza —ha querido señalar León XIV— la vida corre peligro de aparecer como un paréntesis entre dos noches eternas, una breve pausa entre el antes y el después de nuestro paso por la tierra». No, «esperar en la vida significa en cambio saborear la meta, creer como seguro aquello que no vemos, todavía no vemos ni tocamos, fiarse y confiarse en el amor de un Padre que nos ha creado porque nos ha querido con amor y nos quiere felices», ha explicado el Papa.
Por último, el Pontífice ha recordado que «Dios permanece fiel por siempre a su diseño de amor y de vida». Y ha añadido: «No se cansa de sostener a la humanidad también, cuando tras los rastros de Caín, obedece al instinto ciego de la violencia en las guerras, en las discriminaciones, en el racismo, en las múltiples formas de esclavitud».

Viaje a Turquía y Líbano
Al final de la audiencia, el Papa ha pedido oraciones a los fieles por su inminente viaje a Turquía y Líbano, el primero de su pontificado, que iniciará el próximo jueves y se extenderá hasta el 2 de diciembre.
«Mañana viajaré a Turquía y luego al Líbano para visitar a los queridos pueblos de esos países ricos en historia y espiritualidad», ha dicho el León XIV. No obstante, «será también una ocasión para recordar los 1.700 años del primer concilio ecuménico, celebrado en Nicea», visitar el puerto de Beirut —afectado por una explosión en 2020 que dejó más de 200 muertos— «y para encontrarme con la comunidad católica, los hermanos cristianos y de otras religiones. Les pido que me acompañen con sus oraciones».
“Cuando la vida parece haberse
— Eva Fernández (@evaenlaradio) November 26, 2025
apagado, bloqueado, el Señor Resucitado pasa de nuevo, hasta el fin de los tiempos, y camina con nosotros y por nosotros. Él es nuestra esperanza”#papaLeonXIV #Audiencia pic.twitter.com/OhsHD33fOD