«Siempre problemas»: el lamento de un misionero por los nuevos enfrentamientos en Alepo (Siria)

«Siempre problemas»: el lamento de un misionero por los nuevos enfrentamientos en Alepo (Siria)

Los enfrentamientos en Alepo entre el Ejército sirio y milicias kurdas han dejado al menos una decena de muertos y más de 50 heridos. Se está evacuando a la población civil de los barrios afectados

María Martínez López
Una familia huye de los enfrentamientos en Alepo. Foto: Reuters / Mahmoud Hassano.
Una familia huye de los enfrentamientos en Alepo. Foto: Reuters / Mahmoud Hassano.

«Nosotros estamos bien, gracias a Dios. Pero lamentablemente la situación aquí en Siria otra vez no va». El misionero Hugo Alaniz, IVE, transmite en declaraciones a Alfa y Omega «no solamente el miedo, sino también un cierto hartazgo» de la población por los enfrentamientos en Alepo desde el martes entre el Ejército sirio y las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una milicia kurda.

Al menos ocho personas han muerto y más de 50 han resultado heridas, según recoge EFE de un mensaje en X del portavoz de las FSD, Farhad Shamil. Ello «como consecuencia de los bombardeos de artillería, cohetes y tanques, además de los ataques con drones» y de un «asedio asfixiante» en los barrios kurdos de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh.

Por su parte, el Gobierno sirio acusó a las FSD de bombardear zonas residenciales de esos dos distritos, así como puntos de control de las fuerzas de seguridad sirias en la zona. Aseguran que eso provocó la muerte de «varias personas», sin especificar números.

El miércoles esos barrios fueron declarados «zonas militares» por las autoridades sirias debido a la escalada de violencia en la zona y se instó a la población a mantenerse alejada de las posiciones de las FSD. Jean-François Thiry, de Pro Terra Sancta, ha declarado a Vatican News que la población civil recibió un ultimátum para dejar la zona. 

Según los medios oficiales sirios, las autoridades de Damasco abrieron «pasillos seguros» para evacuar a civiles de Sheikh Maqsoud y Ashrafieh, y han sacado a más de 2.000 personas en las últimas horas. Las evacuaciones seguían en la mañana del jueves.

«Peligrosa escalada»

El ministro de Información sirio, Hamza al Mustafa, citado por la agencia oficial de noticias, SANA, confirmó que «las medidas de seguridad adoptadas por el Estado sirio» responden «a la peligrosa escalada de las FSD». Estas «atacaron instalaciones civiles y causaron la muerte y heridas a varios civiles, la mayoría mujeres y niños».

El Mando de Operaciones Militares del Ejército sirio, según Al Ejbariya, ha indicado que los equipos de defensa civil del Ministerio de Emergencias y Gestión de Desastres «reciben a los civiles que salen» de los barrios afectados. Luego «brindan primeros auxilios a ancianos y enfermos antes de trasladar a las familias a sus destinos elegidos o a refugios temporales para garantizar su seguridad».

Una niña herida en los enfrentamientos en Alepo es atendida en el hospital el pasado martes. Foto: Reuters / Karam al-Masri.
Una niña herida en los enfrentamientos en Alepo es atendida en el hospital el pasado martes. Foto: Reuters / Karam al-Masri.

La ONG francesa L’Oeuvre d’Orient ha señalado que estos hechos constituyen «uno de los incidentes más graves registrados en varios meses». Como consecuencia, «las necesidades humanitarias aumentan rápidamente, en particular para la acogida de personas desplazadas y la atención a la población civil».

«Siempre problemas: ahora está todo cerrado de nuevo, los colegios, las universidades, hay bombardeos», describe Alaniz. Aunque no son permanentes, «causa inseguridad» a la gente, prosigue.

Sin fiestas de Navidad

Los nuevos choques en Alepo comenzaron dos días después de que el jefe de las FSD, Mazlum Abdi, se reuniera en Damasco con funcionarios del Gobierno sirio en el marco de las negociaciones de integración de las fuerzas de la alianza kurdosiria en el Ejército nacional. Damasco y los kurdosirios firmaron el 10 de marzo un acuerdo para buscar una solución a las autoproclamadas zonas autónomas del noreste de Siria tras el derrocamiento del dictador Bashar al Asad en diciembre de 2024.

Humo de uno de los bombardeos el pasado miércoles en Alepo. Foto: EFE / EPA / Ahmad Fallaha.
Humo de uno de los bombardeos el pasado miércoles en Alepo. Foto: EFE / EPA / Ahmad Fallaha.

«El Gobierno ha pedido a los kurdos que entreguen las armas y se integren en el nuevo Gobierno», explica Alaniz. Y ellos «tienen sus requisitos» para acceder, pues supondría «perder cosas muy anheladas por ellos». Por ejemplo, renunciar a una región autónoma kurda dentro de un Estado confederado.

El desarme también resulta problemático. Los milicianos kurdos «están muy bien armados porque durante todos los años de guerra el primer mundo los ha apoyado a ellos en contra del Gobierno de Bashar al Asad», abunda el misionero. 

Aunque ya había habido enfrentamientos en septiembre y octubre, esta oleada «empezó unos días antes de Navidad», relata. Entonces «no pudimos festejarla como queríamos con nuestras familias y los niños». Los religiosos habían decidido trasladar las celebraciones a la Epifanía, con tan mala suerte de que «justo ese día empezaron de nuevo los problemas». «Esperamos que esto no pase a mayores», concluye.