Ser adultos: de necesidad a utopía - Alfa y Omega

Ser adultos: de necesidad a utopía

En una sociedad donde se busca cada vez más no complicarse la vida, asumir las consecuencias de nuestras decisiones es un reto

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El no quiero que nadie me complique la vida y yo tampoco me la quiero complicar es un modo de entender la realidad a la que cada vez más gente se suma. Lo tolerable en algunas etapas de la vida, por ejemplo, en la adolescencia, se perpetúa en el tiempo. Y eso debería llevarnos a hacernos algunas preguntas como sociedad.

Asumir la plena responsabilidad por las decisiones que tomamos, por el resultado de nuestras acciones, por el actuar con compromiso, transparencia y proactividad, o como se dice hoy, «ser accountable», es algo que mucha gente ignora. Te deparas con personas que se ven superadas por las circunstancias y que, en el momento de tomar decisiones difíciles, algo a lo que todos nos vemos abocados, o se evaden o buscan quien las tome por ellos, sean personas o aplicaciones de Inteligencia Artificial. La necesaria adultez parece haberse convertido en una utopía.

Un modo de entender la vida que lleva a no querer prestar cuentas de las decisiones tomadas. Lo peor de todo es que, en algunos casos, personas que actúan de ese modo ocupan cargos de gran responsabilidad en la política, la economía, la empresa… y sus decisiones, o más bien su falta de capacidad para tomarlas, tiene consecuencias graves para otras personas, a veces para mucha gente.

Todo lo que tiene que ver con madurez es visto, en algunos casos, como algo ultrapasado. Es más, a mucha gente que tiene las condiciones que tradicionalmente se consideraban propias de un adulto o de una persona madura: casarse, tener hijos, independizarse o conseguir estabilidad laboral, no les importa que los vean como inmaduros. Una postura que pone de manifiesto la actual evolución social, algunos hablarían de regresión.

La eterna adolescencia siempre es una tentación, pero crecer lo necesario para asumir las necesarias responsabilidad es el camino que permiten seguir avanzar, también como sociedad.