Una experta en Peter Pan analiza el síndrome de los que no quieren crecer - Alfa y Omega

Una experta en Peter Pan analiza el síndrome de los que no quieren crecer

Título: La mano izquierda de Peter Pan; Autor: Silvia Herreros de Tejada; Editorial: Espasa

Maica Rivera

Título: La mano izquierda de Peter Pan
Autor: Silvia Herreros de Tejada
Editorial: Espasa

Érase una vez una dama decimonónica, perteneciente por cuna a una hermandad de frívolos y literarios aristócratas ingleses (los Souls, las Almas), que soñaba con ser escritora en un mundo de hombres. Lady Cynthia Asquith sería contratada como secretaria por James Matthew Barrie, el excéntrico padre de Peter Pan en 1918; y, a partir de aquí, especulando sobre todo lo que su estrecha relación pudo desencadenar, esta novela va introduciendo las investigaciones aparentemente opuestas, en paralelo, de dos profesores de nuestro siglo, el español, David J. Prior, y la norteamericana Moira Ann Fitzgerald: ¿Él se abandonó a sí mismo para dedicarse a convertirla a ella en autora, cometiendo incluso el fraude de escribir en su nombre? ¿O acaso ella fue una inspiración literaria determinante para él, quien le habría eclipsado su valor propio como autora, por otro lado relegada desde la misma vocación a un papel secundario por la mera condición de ser mujer? Ambas historias, Barrie/Cynthia, David/Moira, en diferentes tiempos y espacios, las sabe entretejer Silvia Herreros de Tejada con una técnica impecable, perfecta.

Solo una peterpanóloga con su reputado bagaje (en 2009 fue VII Premio de Ensayo Caja Madrid por con Todos crecen menos Peter) podía escribir una ficción legítima que proyectase sobre la actualidad los complejísimos temas en torno a la figura de Barrie y su tiempo, las relaciones del creador con su obra, sus iguales y sus públicos. Especialmente, el conflicto fundamental sobre el que giró la existencia del famoso escocés quien, como su personaje, «nunca quiso crecer», asumir la vida de adulto. El síndrome de Peter Pan acuñado por el psicólogo Dan Kiley en los 80, adquiere muchos rostros e insospechados matices en esta novela, que, además, refleja con ironía inteligente no solo la crisis de los 40, sino también los gozos y las sombras de la actual vida académica y de todos los que hoy intentan hacer carrera en ella. Cierto que como autora de ficción –y por otros derroteros argumentales ajenos a Barrie– Herreros de Tejada cae en el morbo que jamás se permitió como investigadora. Por eso, lo mejor de la lectura sigue siendo todo lo que hay, y bien se percibe, de fondo; todo lo que ella viene años defendiendo y con lo que se reivindica una figura limpia de J.M. Barrie para la historia de la literatura universal. Esta obra impulsa que el interés sobre el polémico escritor no recale sobre su sexualidad, las estériles especulaciones sobre ella y toda una serie de divagaciones tóxicas que se extienden a su entorno íntimo, sino que las atenciones se centren justamente sobre la profundidad dramática de su vida (por cierto, aún no existe biografía de Barrie en castellano, imperdonable vacío editorial) y su apasionante producción.

Esta primavera Peter Pan no vuelve para buscar una madre que le haga la limpieza general de Nunca Jamás. Lejos de Disney, de la mano de Herreros de Tejada, lo hace para poner de nuevo a un enigmático autor y su contexto sociohistórico sobre nuestra mesa; y con ello, un montón de temas psicosociales que siguen a la orden del día.

Maica Rivera