Satué toma posesión en Málaga con tres llamadas: humildad, coherencia y misión  - Alfa y Omega

Satué toma posesión en Málaga con tres llamadas: humildad, coherencia y misión 

«No hemos sido llamados para optimizar recursos, mejorar nuestra imagen ni proteger privilegios. Nuestra vocación no es conservar espacios, sino promover procesos de liberación, de justicia y santidad»

Ester Medina Rodríguez
José Antonio Satué ha tomado posesión este sábado como nuevo obispo de Málaga
José Antonio Satué ha tomado posesión este sábado como nuevo obispo de Málaga. Foto: Lazarus.

«Me presento ante vosotros y vengo tal como soy: un hombre nacido en una familia humilde, grande de estatura, pero pequeño por mis limitaciones y pecados, porque tropiezo a menudo en la misma piedra». Con estas palabras ha querido José Antonio Satué presentarse ante el pueblo malagueño congregado este sábado en la catedral para la Eucaristía de toma de posesión como relevo de Jesús Catalá. En la solemne ceremonia han participado una treintena de obispos, entre los que destacan el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella; el cardenal y arzobispo de Madrid, José Cobo; o el presidente de la CEE, Luis Argüello.

En su homilía, el nuevo obispo de Málaga ha recordado los diferentes lugares en los que ha ejercido su labor, desde el seminario de Zaragoza hasta diversas parroquias de Huesca, el Colegio Español de Roma o el Dicasterio para el Clero en el Vaticano, la diócesis de Teruel y Albarracín, hasta su actual destino: Málaga. Incluso ha pronunciado unas breves palabras en italiano, idioma que conoce bien, entre otras cosas, por su colaboración con la parroquia italiana de Santa Rita y la Casa di Marco, que es una institución para menores no acompañados del Servicio Jesuita a Refugiados.

En su intervención ha desgranado «tres llamadas que deseo compartir», que son también tres actitudes que «quisiera cultivar tanto en mi vida personal como en la comunidad eclesial»: humildad, coherencia y misión. La primera, ha señalado «es un camino inexcusable de todo creyente, presente también en nuestra experiencia de Iglesia». Recordando al difunto Papa Francisco, Satué ha recalcado que «solo una Iglesia que renuncia al triunfalismo y deja de mirarse a sí misma para poner en el centro a Dios, puede abrir caminos de encuentro con Jesucristo».

Respecto a la coherencia, ha manifestado que «no basta con tener en nuestros labios el nombre de Dios, ni basta solo con hablar de sinodalidad, solidaridad y cuidado de la creación» si no ponemos todo ello en práctica. También «es necesario abrirle cada día nuestro corazón y permitirle que transforme desde nuestra sensibilidad, alejarnos de la crispación y la polarización que nos asfixian, y abrir espacios reales de escucha en nuestras parroquias, barrios y familias». En este sentido, Satué ha recordado que «Cristo nos pide coherencia» y por eso «es urgente dar pasos firmes que transformen nuestro estilo de vida, porque muchas personas y pueblos no pueden esperar más».

La misión es la llamada «que da sentido a las anteriores». Por eso, «no podemos permitirnos ser una Iglesia autorreferencial, encerrada en sí misma, preocupada solo por sus necesidades y problemas», ha explicado el prelado ante los fieles y el clero presente. «No hemos sido llamados para optimizar recursos ni para mejorar nuestra imagen, mucho menos para proteger privilegios. Nuestra vocación no es conservar espacios, sino promover procesos de liberación, de justicia y santidad, especialmente entre las personas marginadas en las afueras de la sociedad y de la Iglesia».

Sin embargo, ha aclarado que estas tres llamadas «no son recetas ni programas pastorales», sino que son invitaciones «que he sentido en la oración» y ha querido compartir. Ante el pueblo reunido, Satué ha pedido «que recéis por mí» y para que cultive siempre una Iglesia «servidora y misionera».

La salve rociera

Por su parte, el obispo saliente, Jesús Catalá ha querido también dirigir unas palabras hacia el nuevo obispo de Málaga, al que tanto él como toda la comunidad cristiana malacitana acogen «con gran afecto y alegría»: «El día que se hacía público este nombramiento felicitábamos con alegría a José Antonio, y desde entonces no hemos dejado de rogar al Señor pidiéndole un largo y fecundo pontificado en esta diócesis», ha señalado.

Como Satué es el responsable de la Conferencia Episcopal Española de acompañar al pueblo gitano, el delegado nacional de la Pastoral Gitana en España, José Emiliano Rodríguez, ha sido el encargado de entonar junto a su familia la salve gitana al finalizar la ceremonia.