«Queremos dar gracias a Dios por nuestras familias»

La celebración de la Fiesta de la Familia es una cita que ya se ha convertido en un clásico de las Navidades. Por eso, el próximo 30 de diciembre, la plaza de Colón, de Madrid, volverá a acoger a cientos de familias de toda Europa, «para estimularlas en su misión y recordarles que, para la Iglesia, la familia es una prioridad». Este año, la celebración tendrá ecos de la Jornada Mundial de la Juventud, incorporará algunas novedades y estará marcada por la austeridad que impone la crisis

José Antonio Méndez

La celebración de la Fiesta de la Familia es una cita que ya se ha convertido en un clásico de las Navidades. Por eso, el próximo 30 de diciembre, la plaza de Colón, de Madrid, volverá a acoger a cientos de familias de toda Europa, «para estimularlas en su misión y recordarles que, para la Iglesia, la familia es una prioridad». Este año, la celebración tendrá ecos de la Jornada Mundial de la Juventud, incorporará algunas novedades y estará marcada por la austeridad que impone la crisis

«Nos encontramos en un momento en el que la familia está enferma. Basta ver el número de divorcios, de abortos, de parejas que no se casan… Por eso, queremos estimular a todas las familias, mostrar a toda la sociedad la belleza de la familia cristiana, y renovar a las familias en su misión; queremos dar gracias a Dios por nuestras familias. Porque todos tenemos una familia, y aunque unas sean más felices y otras menos felices, todos tenemos motivos para dar gracias a Dios por nuestra familia». Así explica la Hermana María Rosa de la Cierva, Secretaria de la Provincia Eclesiástica de Madrid, el motivo por el que, este año, la Iglesia volverá a celebrar la Fiesta de la Familia, en la plaza de Colón, de Madrid. La cita, que ya se ha convertido en un clásico de las Navidades, tendrá lugar el 30 de diciembre, coincidiendo con la celebración litúrgica de la Sagrada Familia. Eso sí, este año la celebración contará con importantes novedades. La primera es el enfoque, que será más juvenil, para aprovechar los ecos de la Jornada Mundial de la Juventud. De hecho, el lema elegido es Gracias a la familia cristiana, hemos nacido los jóvenes. Y la segunda, que será una celebración más austera en el gasto, «porque en tiempos de crisis, la Iglesia quiere dar testimonio», explica De la Cierva. Así, la colecta de la Eucaristía se destinará a cubrir los gastos de la Fiesta y, a diferencia de otros años, la organización no podrá costear el viaje a los Reyes Magos.

Facilidades para todos

También habrá diferencias en el día y la hora. Como el 30 de diciembre es viernes laborable y vispera de Nochevieja, la celebración tendrá lugar a partir de las 14:30 horas, para facilitar que tanto los padres que trabajen por la mañana, como las familias que quieran viajar por la tarde (de cara al fin de semana de Nochevieja), puedan acudir. Además, pensando en los más pequeños y en los más mayores, la organización ha querido evitar retrasar la celebración a la tarde, para no coincidir con las horas más frías. Las madres con bebés lactantes contarán con cabinas especiales para que puedan dar el pecho o el biberón a los niños, resguardándose del frío.

Un Rosario, con la Almudena

El desarrollo del acto también incluirá novedades. Además de contar con música y cantos -de los que se encargarán la Orquesta y Coro de la JMJ y el Coro del Camino Neocatecumenal-, este año se rezará un Rosario breve, mientras algunos jóvenes recorrerán la plaza llevando en andas a la Virgen de la Almudena. Entre misterio y misterio, se intercalarán testimonios de familias y de jóvenes, pero entre los que no está previsto que haya palabras de los líderes de movimientos y realidades eclesiales. Como explica María Rosa de la Cierva, «habrá testimonios de familias jóvenes, de parejas de novios que den testimonio del noviazgo cristiano, de matrimonios recién casados…, y queremos que todos tengan algo que ver con la JMJ. Porque la JMJ fue una experiencia que renovó a muchos jóvenes y queremos que ahora se renueve la fe de las familias».

Ni a favor ni en contra de nadie

Tras los testimonios, se proyectará un mensaje de Benedicto XVI y empezará la Eucaristía final, presidida por el cardenal arzobispo de Madrid, don Antonio María Rouco. Como en otras ediciones, está prevista la asistencia de peregrinos de Europa y de España acompañados por sus obispos, y el cardenal Antonelli, Prefecto del Consejo Pontificio para la Familia, ya ha confirmado su asistencia, para invitar a los asistentes al Encuentro Mundial de las Familias, que se celebrará en Milán, en mayo de 2012. Así que, como concluye María Rosa de la Cierva, «el día 30, saldremos a la calle, no para ir en contra ni a favor de nadie, sino para dar gracias a Dios por la familia».

José Antonio Méndez