Pilar González Casado: «Las inquietudes de los cristianos del pasado son las mismas»

ENTREVISTA / González Casado, experta en literatura árabe cristiana, toma las riendas de la Facultad de Literatura Cristiana y Clásica San Justino de la madrileña Universidad San Dámaso

Rodrigo Pinedo
Pilar González Casado rodeada de libros en la universidad. Foto: Universidad San Dámaso

Empezó como profesora del Instituto San Justino en 1992, ¿qué recuerdos tiene?
–Un gran recuerdo. Me encontré con profesores que me descubrieron el campo de investigación de la literatura árabe cristiana y la literatura apócrifa cristiana, y que me ayudaron en mis estudios, me mostraron la dimensión apostólica de mi vocación profesional y después me dieron la oportunidad de dar clase de árabe y siriaco.

El instituto se convirtió en facultad en 2010, ¿qué trabajo se ha hecho desde entonces?
–Además de poner en marcha el programa de la licenciatura en Literatura Cristiana y Clásica, creo que lo más importante ha sido el prestigio académico que ha ido adquiriendo la facultad. El decano anterior siempre ha tratado de cuidar y enriquecer la trayectoria de los alumnos y los profesores.

Su carrera académica está vinculada a los estudios árabes, ¿qué le atrae de ese mundo?
–La literatura plasma oralmente o por escrito las manifestaciones del espíritu humano. Lo que me atrae de este mundo es cómo las inquietudes de los cristianos del pasado, árabes o no, son las mismas que las de los del presente. Es una muestra clara de que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre.

En 2018, al convertirse en catedrática de Literatura Árabe Cristiana, reivindicaba que es una gran desconocida… 
–Afortunadamente cada vez va siendo más conocida y cada vez más investigadores nos dedicamos a ella. Mi reivindicación se refería al ámbito de los estudios árabes, que generalmente se dedican a las manifestaciones culturales del islam y no tienen en cuenta otros aspectos de la cultura árabe.

¿Nos adelanta alguno de sus últimos descubrimientos?
–No se trata de nada desconocido que yo haya descubierto, pero cada vez estoy más interesada en el trasfondo cristiano del texto coránico y su relación con la literatura exegética cristiana en siriaco. Especialmente en la reelaboración que el Corán hace de estos textos.

¿Una recomendación de lectura para los no doctos?
–Recomendaría El código de Arquímedes (2007). Se lee como una novela, pero describe con rigor en qué consiste el trabajo filológico. Relata cómo un manuscrito, del siglo II a. C. en Sicilia, acabó en Constantinopla en el siglo XIII. Convertido en un libro de oraciones de un monje bizantino encerraba bajo el texto litúrgico un tratado perdido de Arquímedes sobre matemática combinatoria.

Ahora ha sido elegida decana, ¿era impensable que una mujer laica llegara a esta responsabilidad hace unos años?
–No me lo he planteado, probablemente hace unos años había menos posibilidades porque había menos mujeres enseñando, tanto en una facultad eclesiástica como en una civil.

¿Cuáles son sus apuestas para un curso que arranca oficialmente con un acto el próximo martes? ¿Cómo condiciona la COVID-19?
–Ahora mismo mi misión es conocer mejor la facultad desde otra perspectiva y sacar adelante el curso 2020-2021. No hay un plan preestablecido porque no se trata de ser elegida por presentar el mejor programa, sino de llevar a cabo una misión que me ha sido confiada y para la que se ha considerado que estoy capacitada. Y en cuanto a la COVID-19, estamos preparados para que la pandemia no interrumpa la actividad académica a través de la docencia presencial online.