Parolin asegura que los abusos son un «delito» y un «sacrilegio» para los cristianos - Alfa y Omega

Parolin asegura que los abusos son un «delito» y un «sacrilegio» para los cristianos

El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, condenó los abusos sexuales a menores en la apertura del congreso internacional Child dignity in the digital world (Dignidad del menor en el mundo digital) en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma

Redacción
Foto: CNS

Durante su intervención en el congreso internacional Child dignity in the digital world (Dignidad del menor en el mundo digital), que se celebra estos días en Roma con la presencia de Google, Microsoft y Facebook, entre otros, el secretario de Estado del Vaticano señaló que «el esfuerzo que ha puesto en marcha la Iglesia» para acabar con estos abusos a menores «debe continuar, ampliarse y profundizarse, con claridad y firmeza, para que la dignidad y los derechos de los menores sean protegidos y defendidos con mayor atención y eficacia» de lo que se ha hecho en el pasado

El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, condenó los abusos sexuales a menores y afirmó que para los cristianos «no es solo un delito, sino, como ha afirmado el Papa Francisco, un sacrilegio, una profanación de lo que es sagrado, una profanación de la presencia de Dios en cada ser humano».

El cardenal italiano hizo estas declaraciones este martes, 3 de octubre, en la apertura del congreso internacional Child Dignity in the Digital World (Dignidad del menor en el mundo digital) que se celebra hasta el 6 de octubre en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Asimismo, Parolín denunció que «el abuso sexual a menores es un fenómeno inmensamente vasto y generalizado» y admitió que, «en las últimas décadas, esta dramática realidad ha aparecido en la Iglesia católica y han surgido hechos muy graves».

A su juicio, en los últimos años «se ha ido tomando conciencia progresivamente del daño sufrido por las víctimas» y se ha trabajado «en muchas direcciones diferentes, con una amplia gama de intervenciones que deben ser implementadas para curar heridas, restaurar la justicia, prevenir delitos y formar a los educadores y a las personas que tratan con menores».

De esta manera, prosiguió, se logrará «difundir y consolidar una nueva cultura de protección de los menores, una verdadera salvaguarda, que garantice eficazmente su crecimiento en entornos sanos y seguros».

Durante su intervención, también señaló que «el esfuerzo que ha puesto en marcha la Iglesia» para acabar con estos abusos a menores «debe continuar, ampliarse y profundizarse, con claridad y firmeza, para que la dignidad y los derechos de los menores sean protegidos y defendidos con mayor atención y eficacia» de lo que se ha hecho en el pasado.

Antes de concluir, el secretario de Estado llamó a unir esfuerzos para «combatir eficazmente en la batalla para la protección de los menores» en el mundo actual.

Alfa y Omega/EFE