Osoro envía voluntarios para defender la vida - Alfa y Omega

Osoro envía voluntarios para defender la vida

El cardenal Osoro presidió el lunes la vigilia de la Jornada por la Vida, durante la cual fueron enviadas personas llamadas a «seguir promoviendo la cultura de la vida»

María Martínez López
Clara –segunda por la derecha–, con el cardenal Osoro. Foto: Cáritas Madrid

Durante la vigilia de la Jornada por la Vida que se celebró el lunes en la colegiata de San Isidro de Madrid, Clara estaba encantada de poder dar gracias ante el Santísimo por su madre y sus dos hijos, de 5 años y 18 meses. Y «porque en el peor momento de mi vida, cuando creía que no tenía salida, me guiaste a un refugio. Allí he podido conocer a personas maravillosas que son instrumento tuyo, Señor».

Clara y su familia viven, desde hace dos años, en el centro residencial JMJ 2011 de Cáritas Madrid. Llegaron cuando, embarazada por segunda vez, ella se vio incapaz de sacar adelante sola a dos niños y a su madre. Ahora, los cuatro están a punto de dejar el centro y trasladarse a un piso.

La solemnidad de la Anunciación, y con ella la jornada, se había trasladado del 25 de marzo –Domingo de Ramos– al 9 de abril. En la homilía el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, subrayó que «celebrar y recordar hoy el “sí” que dio la Santísima Virgen María nos está moviendo a imitarla para acoger, celebrar y comunicar la alegría del Evangelio, y seguir promoviendo la cultura de la vida». Después, envió a los voluntarios que trabajan en el cuidado de la vida. Entre ellos estaban Francisco Javier Cerrada, que colabora en el centro JMJ 2011, y tres religiosas que comparten su vida con las 62 familias en riesgo de exclusión que viven allí. Entre ellas, hay varias madres solteras como Clara.

Francisco Javier –explica a Alfa y Omega– se implicó como voluntario al jubilarse. «Gestiono los contratos de las familias. Además, como les pedimos que paguen la luz, el agua y la electricidad, así como un porcentaje –menos del 30 %– del alquiler, se lo calculo, hago los recibos…». Pero su labor trasciende el papeleo: «Intentamos ponerles al día de cómo funcionan las cosas, para que sean conscientes de que esto no es gratis ni es para siempre. Tienen que poner de su parte. Por eso a veces me pongo un poco tajante para que asuman sus responsabilidades, hagan los pagos en fecha y, si necesitan ayuda porque no llegan, nos avisen y no lo dejen pasar». Al recibir estas regañinas de padre, los residentes «suelen reaccionar bien y las agradecen. A veces, actúan así solo por desconocimiento».

La familia protege, proteger la familia

Aunque Francisco Javier nunca había participado en la Vigilia diocesana por la Vida, está convencido de que esta labor encaja totalmente en la defensa de este don. Y desde su experiencia, advierte de que muchos problemas, incluida la desprotección de los más vulnerables, «se deben a que se ha roto la unidad familiar. Esto se ve en un porcentaje elevado de la gente del centro: madres solteras, familias desestructuradas, maridos que desaparecen… Es muy duro. Pero en nuestro trabajo también está hacerles ver que la vida sigue y que tienen que afrontar» estas situaciones, con la ayuda y la compañía necesarias.

En su mensaje para la jornada, los obispos de la Subcomisión para la Familia y la Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española definen la familia «como el lugar primero y privilegiado para educar en la acogida del don de la vida, pues su amor incondicional permite crecer en la seguridad de ser querido pase lo que pase»: desde la llegada inesperada de un nuevo miembro hasta la ancianidad, pasando por la discapacidad y la enfermedad. Por eso, el Estado y la sociedad deben promover la familia, cuidando y protegiéndola a ella «y a sus miembros más desfavorecidos».

Francisco Javier Cerrada –segundo por la derecha– con parte del  equipo del centro JMJ 2011. Foto: Francisco Javier Cerrada

Sí a la vida, en las calles de Madrid

Madrid acogerá también, este domingo 15 de abril, la marcha Sí a la Vida. Comenzará a las 12:00 horas en la calle Serrano (esquina con Diego de León) y seguirá hasta la Puerta de Alcalá. La mayoría de las 500 entidades que se han adherido a la manifestación pertenecen a la sociedad civil. Pero hay también instituciones eclesiales como la asociación pública de fieles Spei Mater o la archidiócesis de Valencia, que ha decidido culminar su Semana por la Vida invitando a viajar a Madrid para sumarse a esta convocatoria.

También el Proyecto Mater, vinculado a Cáritas Toledo, se implica por primera vez. «Tras dos años de andadura, hemos visto la oportunidad de dar un paso más y aunar esfuerzos con otras actuaciones en defensa de la vida a nivel nacional –explica su responsable, Carmen Moreno–. Este año hemos movido la invitación entre la gente más cercana, pero el año que viene esperamos hacer una propuesta más amplia. ¿Qué mejor manera de luchar contra el riesgo de aborto y el síndrome posaborto que vemos día a día en nuestras madres, que alzando la voz para decir que la vida es un regalo?».