«Nos va la credibilidad en la transparencia»

El nuevo Secretario General de la Conferencia Episcopal, don José María Gil Tamayo, compareció al término de la CII Asamblea Plenaria de la CEE, en la que su propia elección ha sido el punto más destacado en la agenda. También se presentaron las cuentas para el próximo ejercicio, en el que, una año más, se prevé una aportación extraordinaria a Cáritas de 6 millones de euros. El portavoz destacó el esfuerzo para una mayor transparencia en la CEE en materia económica y aseguró que ésa es la línea a seguir. «Nos va la credibilidad en este asunto», dijo

Ricardo Benjumea

El nuevo Secretario General de la Conferencia Episcopal, don José María Gil Tamayo, compareció al término de la CII Asamblea Plenaria de la CEE, en la que su propia elección ha sido el punto más destacado en la agenda. También se presentaron las cuentas para el próximo ejercicio, en el que, una año más, se prevé una aportación extraordinaria a Cáritas de 6 millones de euros. El portavoz destacó el esfuerzo para una mayor transparencia en la CEE en materia económica y aseguró que ésa es la línea a seguir. «Nos va la credibilidad en este asunto», dijo

Viejo conocido de la casa, en la que ejerció durante 13 años como director del Secretariado de la Comisión de Medios de Comunicación Social, el nuevo Secretario General conoce ya bien a las personas que conformarán su equipo, y expresó su «más absoluta confianza» en quienes colaborarán con él en su nueva misión, comenzando por el Vicesecretario para Asuntos Generales, don José Gasco, y por don Fernando Giménez Barriocanal, Vicesecretario General para Asuntos Económicos. Este último compareció junto a él en rueda de prensa, para dar cuenta de la constitución y el reparto del Fondo Común Interdiocesano para 2014 acordada por la Plenaria. Un año más, se retrae una ayuda extraordinaria a Cáritas, que se mantiene en 6 millones de euros. A este Fondo -explicó-, contribuyen todas las diócesis españolas según su capacidad, y reciben de él según sus necesidades, gracias a lo cual las diócesis con más recursos transfieren fondos a las que menos tienen.

Gil Tamayo destacó además el esfuerzo que realiza el episcopado en transparencia informativa en materia económica, siguiendo la línea marcada por BXVI e impulsada por el Papa Francisco. «Nos va la credibilidad en este asunto», dijo, y destacó además que «la iglesia está en esa clave de autofinanciación». Son los ciudadanos los que eligen destinar a la iglesia parte de su contribución a Hacienda. «El Estado lo único que hace es ser intermediario», aclaró. «Y esto exige de nuestra parte con la ciudadanía dar un buen destino a esas cantidades», pero también «un deber de transparencia y de claridad», línea en la que «vamos a seguir insistiendo»

Clase de Religión, inmigrantes y aborto

El nuevo portavoz respondió también a todo tipo de cuestiones planteadas por la prensa, comenzando por la clase de Religión, que, según el proyecto de ley educativa, no está garantizado que se oferte en Bachillerato. Don José María Gil explicó que, en los Acuerdos Iglesia-Estado, está contemplado que la Religión sea de oferta obligatoria y de elección libre en todos los tramos escolares. «Hay un principio básico: los pactos se observan», dijo. Pero además, lo que está en juego aquí es «el derecho de los padres», reconocido por la Constitución, a que sus hijos reciban formación religiosa y moral conforme a sus convicciones. Por ello, pidió que aborde este asunto «con una mentalidad abierta», «en clave de derechos fundamentales, y no de contienda política» o de «opciones ideológicas».

También se le preguntó por la instalación de cuchillas en vallas de Melilla, asunto que, según dijo, los obispos no abordaron expresamente, pero sobre el cual la doctrina de la Iglesia es meridianamente clara. «No se puede atentar contra la vida de personas desvalidas que buscan una vida mejor». «El inmigrante no es un peligro» y tiene derecho a emigrar. Los Estados deben regular, «pero desde el respeto básico y esencial a la vida».

Don José María Gil abordó este asunto visiblemente emocionado, y llegó a recordar que él mismo es hijo de emigrantes, en Alemania, por lo que tiene «una especial sensibilidad». La misma emoción se percibió en sus palabras, tras ser preguntado por el aborto. «El aborto no es un derecho. Es un problema grave especialmente para quien lo sufre», para la mujer, «doloroso, trágico». Y aunque haya situaciones difíciles, de ninguna manera justifican «la eliminación de una vida humana inocente», dijo. Frente al principio del derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte nacional, no puede haber excepciones, porque éstas «nos pondría en un disparadero que se volvería contra la propia sociedad».

Con respecto a la manifestación de la pasada semana, por la que fue preguntado, el Secretario General aclaró que no todo debe estar «clericalizado» y «abanderado» por los obispos, sino que «ahí tienen que estar los cristianos» seglares. Además insistió en que ésta no es una cuestión religiosa, sino de derechos humanos.

Otro asunto por el que fue preguntado es el libro Cásate y sé sumisa, editado por la Editorial Nuevo Inicio, de Granada. «Yo no juzgaría un libro sólo por el título, creo que tenemos que pasar de la entradilla. Porque, si no, entramos en una dinámica que no nos favorece», dijo, no sin aclarar que no ha leído el libro, y que además, los obispos tampoco han abordado este tema en la Plenaria.

Otros temas de la Plenaria

Además de la elección del Secretario General y de los asuntos económicos tratados, los obispos han aprobado unas Normas básicas para la formación de los diáconos permanentes en las diócesis españolas, presentado por la Comisión Episcopal del Clero. Se trata de una actualización de las Normas Básicas que fueron aprobadas en enero de 2000, por un sexenio, y que era necesario renovar, teniendo en cuenta las sugerencias dadas por la Congregación para la Educación católica.

La Plenaria ha aprobado también el Reglamento sobre las Fundaciones canónicas docentes para ampliarlo a las socio-sanitarias, asistenciales y otras, y la constitución en la Conferencia Episcopal Española de un único Consejo de Fundaciones para todas ellas.

Pasan a la próxima Asamblea la traducción al español de unas especiales Letanías de Nuestro Señor Jesucristo, Sacerdote y Víctima, y del Santísimo Sacramento; la Traducción de una modificación en el Ritual del Bautismo; y la petición de que la advocación de Santa María de la Merced vuelva a figurar en el Calendario Litúrgico Español.

Ricardo Benjumea