El Papa Francisco acaba de cumplir 77 años; ha sido su primer cumpleaños como Pontífice y, entre los actos prenavideños, abundan sus fotos con niños; es una especie de prolongación en el tiempo de aquella escena evangélica en la que el Señor pedía: «Dejad que los niños se acerquen a mí». Se le ve feliz al Papa Francisco rodeado de niños: basta ver las dos fotos de esta página, tomadas en su visita al dispensario de Santa Marta. Él ha repetido insistentemente: «No tengáis miedo a la ternura». También ha recordado, el pasado domingo: «La Iglesia no es un refugio para gente triste, la Iglesia es la casa de la alegría verdadera, que no es una alegría cualquiera y que encuentra su razón de ser en el saberse acogidos y amados por Dios». En un mundo como el actual, es difícilmente superable una felicitación navideña como la del Papa Francisco: «No tengáis miedo a la ternura».