No es verdad 794 - Alfa y Omega

Está muy bien, pero que muy bien, que se siga cumpliendo aquello de que hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, pero está mucho mejor lo que Borja Montoro, en la viñeta que ilustra este comentario, pone en boca de Dios Creador: «Que no es por presumir de Todopoderoso, pero las demás partículas también son mías». Sí, no sólo la mal llamada partícula de Dios que tantos aspavientos y alharacas ha suscitado, estos días, en la prensa mundial. Como muy bien recuerda, en este mismo número de Alfa y Omega, ese sensacional científico que es el jesuita padre Carreira, hay cosas que la física no puede medir, y preguntas a las que no puede responder; por eso la metafísica está por encima de la física. Escribo este comentario cuando se cumplen 15 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco y cuando una especie de amnesia impuesta ha caído, incomprensible, intolerable y tristemente sobre aquella barbarie y también sobre la noble reacción que suscitó en toda España. Han pasado 15 años y los asesinos, lejos de disolverse, arrepentirse, pedir perdón y pagar sus crímenes, hoy están en las instituciones de las provincias Vascongadas y hasta en el Parlamento de la nación española; y se permiten el recochineo impune de emitir un comunicado que es un puro insulto a sus víctimas, en el que hablan de venganzas. Como en tantas otras realidades sociales, aquí parece haberse creado un clima de responsabilidad de nadie; aquí nadie parece responsable de nada: ni política, ni económica, ni cultural ni socialmente; ni en el Parlamento, ni en los Juzgados, ni en el Gobierno, ni en la oposición, ni en los medios de comunicación, aquí todo vale y todo da igual, y, claro, así nos luce el pelo. Debería caérseles la cara de vergüenza a los del Vamos a ver, de las tertulias, que hablan de las Vascongadas comparándolas con Kosovo. Y todavía debería caérseles más la cara de vergüenza a quienes, en emisoras de radio y programas de televisión, permiten que quienes dicen esas cosas tengan acceso a sus micrófonos, y además en plan de igualdad con los demás, porque, si no, no seríamos dialogantes y abiertos y plurales. Evidentemente, es confundir la gimnasia con la magnesia. No yo, Zygmunt Bauman ha escrito en su libro Esto no es un diario, que acaba de publicar Paidós: «No existe diálogo propiamente dicho a menos que se asuma y se respete la igualdad entre los participantes». De todos modos, nadie puede hacer que nos sintamos inferiores si nosotros no lo consentimos. Lo malo y lo grave es que aquí hay mucha gente que lo consiente. No debería consentirlo, pero lo consiente; entre otros, los muchos pirómanos e incendiarios que se quieren hacer pasar por bomberos. Así, por ejemplo, los señores del PSOE que hoy están en la oposición: «¿Cuánto tiempo van a dejar pasar», pregunta la señora Valenciano refiriéndose a los señores del Gobierno, para esto, para lo otro y para lo de más allá? Y no hay nadie que le conteste que, hasta que pasen los años que han pasado estando los socialistas en el Gobierno, todavía quedan muchos años que pasar. Echan la lengua a paseo como si los años que ellos han estado en el Gobierno hubieran sido una bendición para el pueblo español, todo días de vino y rosas. ¡Qué desfachatez!

En cualquier caso, si algo tengo meridianamente claro es que lamentarse no sirve absolutamente para nada; es inútil y estéril: que mucho mejor que llorar por lo seco que está el desierto es ir creando los oasis que pueda crear cada uno a su alrededor y que siempre es preferible, aunque sea, encender una vela, a pasarse la vida maldiciendo de la oscuridad. Impresiona, por ejemplo, ver al ex Presidente del Gobierno de España, Felipe González Márquez, que antes que Zapatero hizo todo lo que estuvo en su mano y algo más por que a España no la conociera ni la madre que la parió, rasgarse ahora las vestiduras preguntando, a propósito del proyecto Eurovegas, si «vamos a confiar la recuperación a un puticlub». Dicho todo lo cual, no quiero que se me quede en el tintero, hoy, una pregunta a los señores del Gobierno del PP de esta España actual: ¿ustedes qué prefieren, pasar a la Historia como Zapatero y Felipe González, no tomando las medidas que hay que tomar, les cueste lo que les cueste electoralmente, o pasar a la Historia como los que empezaron a recuperar de verdad la nación española cargándose de una vez los 17 estaditos paralelos que asfixian algo más que nuestra economía? Quedo a la espera de la respuesta.