El nuevo arzobispo de Burgos nació en Ávila el 28 de julio de 1944. Su padre era natural de Villatoro, donde Fidel vivió gran parte de su infancia, así como después en Ávila capital, donde estuvo escolarizado en el colegio público Cervantes, dirigido durante muchos años por el querido Juan Grande, que dirigió el Diario de Ávila.

Ingresó para hacer el Bachillerato en el instituto ubicado en la calle Vallespín, pero la prematura muerte de su padre, cuando él tenía solo nueve años, hace que la familia se traslade a Madrid y su hermano Jesús, algo mayor, y él ingresan en el Colegio de Huérfanos de la Policía.

Su hermano realizó estudios de Magisterio, y después de una larga y prestigiosa carrera profesional en Ávila se jubiló recientemente como director del colegio público Los Arévacos, de Arévalo.

Fidel ingresó en el Seminario de Madrid, donde fue ordenado el 19 de mayo de 1968. Se doctoró en Teología Moral en la Universidad Lateranense en Roma, y en 1995, fue nombrado vicario general de Madrid.

Toda su vida sacerdotal, plena de dedicación y entrega, discurre en Madrid: formador, profesor y secretario del Seminario… Muchos años delegado diocesano de Enseñanza, puesto en el que adquirió un extraordinario prestigio, no solo entre los sacerdotes sino entre todos los profesionales de la enseñanza. Cuando abandonó ese puesto para ocupar otras responsabilidades, fue sustituido por otro abulense, el jesuita Santiago Martín Jiménez, ex secretario general de FERE.

Fue nombrado obispo auxiliar de Madrid en junio de 1996. En la CEE ha sido miembro de la Comisión de Enseñanza y, desde 1992, preside el Fórum Europeo para la Enseñanza Religiosa. Desde 2012 es consiliario nacional de la ACdP.

En muchas ocasiones he hecho pública la amistad que mantengo, desde la infancia, con mi paisano Fidel Herráez y su familia, amistad que se ha ido consolidando con el paso de los años. Cada vez estoy más convencido de que quizás la razón última, la más profunda, es el especial cariño que los dos sentimos por el pueblo de nuestros padres.

Villatoro está situado en la ladera norte de La Serrota y en el monte de la Bardera nace el río Adaja, que discurre por la vega del pueblo como un pequeño arroyo. La iglesia catedralicia es de gran belleza, situada cerca de la plaza mayor, que cuenta con tres verracos de la época celta. Y bueno es recordar en este año en que hemos celebrado el V Centenario del nacimiento de santa Teresa, que en la iglesia de Villatoro se casó la hermana mayor de la Santa, María de Cepeda, en el año 1531 con don Martín de Guzmán y Barriento.

El monasterio del Risco, la veneración por la Virgen de los Dolores y por nuestro patrono san Miguel Arcángel, forman parte de nuestro patrimonio cultural y religioso.

Alfredo Mayorga Manrique
Expresidente del Consejo Escolar del Estado