Lluís Bonet «puso conocimiento y fe para difundir la vida de santidad de Gaudí»
El rector de la Sagrada Familia falleció el pasado viernes. Fue uno de los impulsores de la causa de beatificación del genial arquitecto junto a José Manuel Almuzara, quien lo recuerda para Alfa y Omega
«El fallecimiento de monsén Lluís Bonet i Armengol me ha llevado a pensar en el lema ¡Alzad la mirada!, tenido en cuenta con motivo del centenario de la muerte de Gaudí el pasado 10 de junio. Lluís te llevaba a alzar la mirada en sus explicaciones, en sus cartas, comentando la vida y obra de Gaudí, especialmente en su obra magna, el templo expiatorio de la Sagrada Familia». Son las palabras que José Manuel Almuzara hace llegar a Alfa y Omega con motivo del fallecimiento de Lluís Bonet i Armengol, quien fuera durante 25 años rector de la Sagrada Familia.
El sacerdote barcelonés falleció el pasado viernes a los 95 años de edad dejando tras de sí un legado de sencillez y compromiso cristiano. Fue rector de la Sagrada Familia entre 1993 y 2018 y uno de los impulsores de la causa de beatificación del genial arquitecto.

José Manuel Almuzara preside desde 1992 la Asociación pro beatificación de Antoni Gaudí y hace 50 años llegó a conocer en persona y a trabajar con dos discípulos directos de Gaudí. Uno de ellos era Lluís Bonet i Garí, el padre de Lluís Bonet i Armengol. Toda la familia Bonet ha estado vinculada estrechamente con Gaudí pues el hermano de monsén Lluís, Jordi Bonet, dirigió las obras del templo durante 25 años, hasta 2012.
«Conocí a monsen Lluís con motivo de su nombramiento el 18 de abril de 1998 como vicepostulador de la causa de beatificación de Antoni Gaudí, persona encargada de llevar a cabo todos los trámites jurídicos, equivalente al procurador de los tribunales en el orden civil, con respecto a la Asociación pro beatificación de Antoni Gaudí, fundada el 10 de junio de 1992», rememora Almuzara para Alfa y Omega.
Apoyo incondicional, oración y esmero
Recuerda que Bonet i Armengol «puso desde el primer momento su conocimiento, su información, su investigación, su fe, para ayudar a la Asociación a la difusión de la vida de santidad de Gaudí, a través de publicaciones, estampas, folletos, boletines, testimonios, y una colección de cinco libros que sirvieran para el trabajo de historiadores y consultores y aprobar la positio».
Almuzara destaca «el apoyo incondicional, su oración y esmero» y «el trabajo exigente» que desarrolló el rector de la basílica para que la Asociación pro beatificación de Antoni Gaudí pudiera desarrollar su misión.
Compromiso y servicio
Además de ser rector de la Sagrada Familia, fue párroco de Sant Cristòfor, en el barrio de Ca n’Anglada de Tarrassa. El propio alcalde de la ciudad ha recordado al sacerdote destacando que «era muy querido» en el municipio donde fue «un referente de compromiso, servicio y amor».
La Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia también ha expresado «su pesar» por la muerte de una figura tan unida a la basílica. «La Sagrada Familia recuerda su dedicación pastoral y su vinculación con el templo y traslada sus condolencias a su familia, amigos y a toda la comunidad que lo acompañó a lo largo de su trayectoria», escribe en un comunicado.
Monsén Lluís ha donado su cuerpo a la ciencia y no habrá ningún funeral. En septiembre se celebrará una ceremonia de carácter diocesano y parroquial.