Litus Ballbé: «Los curas tenemos un altavoz más pequeño que los futbolistas» - Alfa y Omega

Litus Ballbé: «Los curas tenemos un altavoz más pequeño que los futbolistas»

El responsable de la Pastoral del Deporte de la CEE alaba el trabajo en equipo desarrollado por la selección española de fútbol y espera que la victoria en el Mundial sirva como revulsivo para este ámbito

José Calderero de Aldecoa
Ballbé fue jugador de hockey e incluso llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Londres en el año 2012.
Ballbé fue jugador de hockey e incluso llegó a participar en los Juegos Olímpicos de Londres en el año 2012.

—¿Cómo vivió el triunfo de la selección española de fútbol? ¿Qué destacaría?
—Yo me meto tanto en el papel que incluso a veces se me escapan cosas de las que luego me tengo que confesar [ríe]. La verdad es que me puse de los nervios, pero disfruté como un niño. Y destaco esa sensación de familia que han dejado. Yo creo que es una generación que realmente tiene los pies en la tierra, son muy humanos y la gente se ve muy reflejada en ellos. Son personas en la mayoría de los casos sencillas, que saben que han conseguido lo que han conseguido gracias a todos.

—Hasta la prensa internacional ha destacado la importancia del grupo por encima de las individualidades. ¿Qué podemos aprender de esta forma de afrontar el Mundial?
—Ese es un mensaje muy bueno para la sociedad en general y que, además, está en sintonía precisamente con el momento actual de la Iglesia. No se trata de si juegas mucho o poco, sino de dar lo mejor de cada uno en el puesto que te ha tocado, ya sea de titular o en el banquillo. Ahí también se puede aportar mucho, animando al equipo. En nuestro ámbito diríamos que no importa tanto si eres el párroco de una iglesia imponente o el vicario del último templo de la diócesis. Lo valioso es cumplir con el rol para el que nos ha convocado el entrenador, que en este caso es Dios.

Rodri levanta el trofeo junto a sus compañeros tras ganar la Copa del Mundo.
Rodri levanta el trofeo junto a sus compañeros tras ganar la Copa del Mundo. Foto: Reuters / Kai Pfaffenbach.

—Estos días hemos visto un gran testimonio de fe por parte de algunos jugadores. ¿Esperar que alguno siga sus pasos y entre al seminario?
—Nunca se sabe en esta vida. ¿Por qué no? Pero es una cosa muy personal de cada uno con Dios. Aunque en realidad no lo veo. Hacen falta sacerdotes, por supuesto, pero los curas tenemos un altavoz más pequeño que todas estas figuras a las que siguen millones de personas en el mundo. Y con este tipo de declaraciones nos facilitan a nosotros mucho las cosas. 

—¿Puede este triunfo en el Mundial ayudar de algún modo a la Pastoral del Deporte en España?
—Desde luego. Al final, es más fácil desarrollar esta labor teniendo a una España que es campeona del mundo y con una plantilla tan comprometida humana y espiritualmente. De cara al curso que viene, después de que la Conferencia Episcopal haya aprobado el Plan Pastoral del Deporte, queremos empezar a implantarlo y avanzar para que cada diócesis tenga un responsable de este ámbito.

—¿Con qué se queda, con el «golazo» del Papa en el Bernabéu o con el gol de Ferrán en la final?
—[Ríe]. Hombre, yo quiero muchísimo al Papa, pero me quedo con el gol de Ferrán.

La segunda estrella es María
María con la selección en 2024.

La eufórica celebración en la plaza de Cibeles se sosegó un poco en uno de los momentos más emotivos del encuentro de los futbolistas con la afición. En un determinado momento, Rodri cogió el micrófono y, con Álex Baena a su lado, dijo: «Queremos acordarnos de una personita especial, que es María, que nos dejó hace poco. Un fuerte aplauso para María, que seguro que está viéndonos desde arriba».

Fue el emotivo recuerdo a María Caamaño, la niña salmantina fallecida el pasado mes de abril a los 13 años, que durante su enfermedad acompañó a la selección en momentos clave. Uno de ellos fue la celebración de la Eurocopa lograda hace dos años, cuando Álex Baena la invitó a subir al escenario.

Al día siguiente de la conquista del Mundial, Baena se volvió a acordar de ella en sus redes sociales. «Todo por ti. Gracias María. Te lo mereces», escribió el futbolista del Atlético de Madrid. Su publicación en Instagram aparece acompañada de una imagen, generada con inteligencia artificial, en la que está junto a la niña sosteniendo el trofeo conseguido, y delante de una pancarta que lleva el lema: «La segunda estrella eres tú».