Liberado en Malí el padre Maccalli, secuestrado hace dos años

Junto al misionero, vuelven a casa otro ciudadano italiano, una cooperante francesa y un político maliense

Redacción
Foto: Vatican News

El padre Pier Luigi Maccalli, secuestrado en Níger en septiembre de 2018 por milicianos yihadistas, ha sido liberado este jueves en Malí. El anuncio se ha producido después de que el Gobierno del país –en situación de interinidad– liberara a 100 yihadistas el último fin de semana. A primera hora de esta tarde aterrizaba en Roma.

Junto al misionero, también se ha producido la puesta en libertad de otro ciudadano italiano, el ingeniero Nicola Chiacchio; de una trabajadora humanitaria francesa, Sophie Pétronin; y de un político de la oposición de Malí, Soumaila Cisse.

La última aparición del padre Gigi –como era conocido entre sus allegados– fue en un vídeo del 24 de marzo, en el que aparecía junto con Nicola Chiacchio. En él, los dos estaban sentados uno al lado del otro y bastante deteriorados a nivel físico.

Reacciones

Nada más conocer la noticia, tanto las autoridades italianas como francesas se congratularon por el regreso a casa de estos ciudadanos. Así lo hicieron tanto el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, como el presidente francés, Emmanuel Macron, a través de la red social Twitter. «La lucha contra el terrorismo en el Sahel, donde Francia ha desplegado unos 5.100 soldados, continúa», afirmó, en concreto, Macron.

Tuit del primer ministro italiano tras recibir este viernes a los dos italianos liberados en Malí

Por su parte, la Conferencia Episcopal Italiana mostró su alegría por esta noticia: «Agradecemos al Señor y expresamos nuestra gratitud a los que trabajaron la liberación, mientras seguimos rezando por los desaparecidos». Lo mismo que Ayuda a la Iglesia Necesitada que, a través de su director en Italia, Alessandro Monteduro, dijo que «era hora de que un gran italiano fuese restituido a su familia, a sus fieles, a sus hermanos». «Estamos muy contentos y agradecemos a aquellos que en estos dos años han hecho que la tragedia del padre Gigi no cayera en el olvido».