León XIV promete en Camerún que «hay pan para todos si se le da a todos»
El Papa asegura en Duala que «cada iniciativa de bondad es un bocado de pan para la humanidad que necesita cuidados»
El estadio de Japoma, en Duala, Camerún, ha albergado este viernes una multitudinaria Misa presidida por León XIV. Tras leer el pasaje del Evangelio sobre la multiplicación de los panes y los peces, ha preguntado «a los padres y madres y quienes tienen responsabilidad social y política» qué están dispuestos a ofrecer «porque todos tenemos hambre por igual» y todos «somos criaturas y necesitamos comer para vivir».
Según el Papa, este milagro no se basa en la mera multiplicación material sino en la actitud de compartir, pues «hay pan para todos si se le da a todos». Y en oposición a una lógica acumuladora y especulativa, ha recordado que, al ponerla a disposición de todos, «la comida abunda: no se raciona por emergencia, no se roba por disputa, no se desperdicia».

En medio del duro contexto camerunés —marcado por los enfrentamientos violentos, la corrupción social y política y las carencias democráticas— sobre el que Papa ya ha hecho una serie de denuncias durante estos días, en esta ocasión ha reivindicado que «cada gesto de solidaridad y perdón, cada iniciativa de bondad es un bocado de pan para la humanidad que necesita cuidados». Lo que tiene una deriva explícitamente espiritual para las personas de fe: «Al alimento que nutre el cuerpo hay que unir el alimento del alma. Este alimento es Cristo».
León XIV ha señalado que las crisis materiales requieren continuidad, estructura y compromiso. Por eso ha llamado a ampliar el sentido de este pasaje del Evangelio también a quienes tienen «hambre de paz, de libertad, de justicia». Además ha pedido a los jóvenes: «Como hermanos y hermanas de Jesús, multiplicad vuestros talentos con la fe, la tenacidad y la amistad». Una misión que se concreta y aterriza en que se conviertan en «los primeros en ser los rostros y las manos que llevan al prójimo el pan de vida».

El Papa ha pedido revolverse ante la corrupción y ha pedido que «no cedáis a la desconfianza ni al desánimo; rechazad toda forma de abuso y violencia». Y siguiendo con la lógica anterior sobre superar lo solamente material, ha recalcado que «vuestro pueblo es aún más rico que esta tierra porque su tesoro son sus valores: la fe, la familia, la hospitalidad y el trabajo».
Por último, ha recordado la figura del beato Floribert Bwana Chui como ejemplo de integridad frente a la corrupción. Y el arzobispo de Douala, Samuel Kleda, ha destacado que esta celebración «reaviva nuestra fe».