Esta monja hizo huelga de hambre al ser secuestrada y su alimento fue el rosario - Alfa y Omega

Esta monja hizo huelga de hambre al ser secuestrada y su alimento fue el rosario

La hermana Carine se lo ha contado a León XIV durante el acto por la paz que ha presidido en Bamenda. Según el Papa, vive en «tierra ensangrentada pero fértil»

Rodrigo Moreno Quicios
La hermana Carine ha contado su testimonio en Bamenda, Camerún, durante un acto por la paz presidido por León XIV. Foto: Vatican Media

«El 14 de noviembre la hermana Mediatrix y yo fuimos secuestradas por unos hombres armados y llevadas al bosque, donde nos mantuvieron como rehenes durante tres días y tres noches». Lo ha contado Carine Tangiri Mangu, hermana de Santa Ana, este jueves durante el acto por la paz presidido por el Papa en Bamenda, Camerún.

Según ha narrado la religiosa, los secuestradores «exigieron que les diéramos números de teléfono para poder pedir un rescate». Y aunque bien podrían haber cedido al chantaje y nadie las juzgaría por ello, ellas iniciaron «una huelga de hambre y explicamos que simplemente estábamos haciendo nuestro trabajo por los pobres y que no teníamos nada que ver con la política».

«Lo que mantuvo viva nuestra esperanza fue el rosario»

Visiblemente emocionada, la hermana Carine ha abundado en que, durante su cautiverio, «no podíamos lavarnos, ni comer o beber agua a nuestro antojo, ni siquiera dormir». ¿De dónde sacaron pues la fuerza para sobreponerse a este atropello? La religiosa ha respondido que «lo que mantuvo viva nuestra esperanza fue el rosario, que rezamos sin cesar durante todos esos días».

El Papa ha advertido contra usan la fe para justificar las guerras. Foto: Vatican Media

Sucias y hambrientas, finalmente fueron liberadas «gracias a la intervención de los cristianos de esa zona». Es un final feliz pero no oculta el diagnóstico de que «estas son las condiciones en las que muchas mujeres consagradas realizan su labor y viven en esta zona de guerra».

El Papa llama a una «revolución silenciosa»

Tras escuchar su testimonio, León XIV ha reconocido que Camerún es una «región atormentada» y una «tierra ensangrentada pero fértil». Ha reconocido que, aunque en teoría ha visitado este país «para anunciar la paz», en realidad «descubro rápidamente que sois vosotros los que me la anunciáis a mí y al mundo entero».

El Papa ha elogiado el Movimiento por la Paz impulsado por líderes religiosos y ha lanzado una advertencia a quienes usan la fe para sus causas bélicas: «¡Ay de quienes doblegan las religiones a sus propios intereses!». Ha señalado además lo absurdo que es que «se necesitan miles de millones de dólares para matar y devastar» mientras faltan recursos «para sanar, educar y levantar».

Asistentes al acto por la paz en Bamenda, Camerún. Foto: Vatican Media

Por último, León XIV ha resumido que «el mundo está siendo destruido por unos pocos dominadores y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios». Les ha pedido continuar «esa revolución silenciosa» protagonizada por religiosos como la hermana Carine «sin cansarnos, con valentía y, sobre todo, juntos, siempre juntos».