León XIV en Camerún, un «África en miniatura», pide freno a la fuga de talentos - Alfa y Omega

León XIV en Camerún, un «África en miniatura», pide freno a la fuga de talentos

En su discurso ante autoridades ha ofrecido la ayuda de la Iglesia para «romper las cadenas de la corrupción» y ha elogiado que las mujeres sean «constructoras de paz»

Rodrigo Moreno Quicios
León XIV en el Palacio Presidencial de Camerún. Foto: Vatican Media

«Que Dios bendiga a Camerún, sostenga a sus dirigentes, inspire a la sociedad civil y conceda a todo el pueblo camerunés construir juntos un futuro de justicia y de paz». Con este mensaje, León XIV ha abierto este miércoles su primer discurso en Camerún en el Palacio Presidencial de Yaundé ante autoridades, representantes civiles y el cuerpo diplomático. Antes se reunió con el Presidente.

El Pontífice ha elogiado que Camerún es un «África en miniatura» por su diversidad. «Esta variedad no es una fragilidad; es un tesoro. Constituye una promesa de fraternidad y un sólido fundamento para construir una paz duradera», ha reivindicado. En esa línea, ha subrayado que a su visita llega «como pastor y como servidor del diálogo, de la fraternidad y de la paz».

León XIV ha lamentado «¡cuánta hambre y sed de justicia!» hay en el país, que tiene además carencias democráticas, pues también ha señalado «¡cuánta sed de participación y de paz!». Y ha llamado a los jóvenes a «dar forma a un mundo más justo». Él, por su parte, hará lo que esté en su mano, pues ha expresado su voluntad de «reforzar los lazos de cooperación entre la Santa Sede y la República de Camerún».

La paz no se basa en escaladas

El Papa ha planteado de forma explícita varias preguntas a los líderes políticos. Entre ellas: «¿En qué punto nos encontramos? ¿De qué manera ha dado fruto la Palabra? ¿Y qué queda por hacer?». Citando a san Agustín, al igual que ya hizo varias ocasiones en Argelia, ha explicado que gobernar es «dedicarse con mente lúcida y conciencia íntegra al bien común de todo el pueblo».

El Papa ha elogiado a las mujeres como «constructoras de paz». Foto: Vatican Media

En un contexto marcado por la violencia en varias regiones del país, el Papa ha advertido de que «detrás de las estadísticas hay rostros, historias y esperanzas heridas». Igualmente ha reiterado que «el mundo tiene sed de paz». «¡Basta ya de guerras!», ha clamado. Y ha vuelto a pronunciar esa llamada a una paz «desarmada y desarmante», es decir, no basada en el miedo ni las escaladas armamentísticas sino en ser capaz de «abrir los corazones y generar confianza».

León XIV ha elogiado el papel de la sociedad civil, que «debe considerarse una fuerza vital para la cohesión nacional». Y se ha mostrado optimista de que «Camerún también está preparado para esta transición». En concreto, ha elogiado que las mujeres «siguen siendo incansables constructoras de paz» y exigido que «su voz debe ser plenamente reconocida».

La corrupción «desfigura la autoridad»

Otro eje de su discurso ha sido el Estado de Derecho y que no puede quedar en entredicho por solamente defender la seguridad. Igualmente ha llamado a «romper las cadenas de la corrupción» porque, aparte de estar mal en sí misma, «desfigura la autoridad».

Por último, ha llamado a los jóvenes «la esperanza del país y de la Iglesia», ha pedido invertir en su formación para revertir la fuga de talentos y ha asegurado que la Iglesia continuará trabajando «sin distinción» junto a «las fuerzas vitales de la nación» para promover «la dignidad humana y la reconciliación».