La primera campaña mundial de vacunación la dirigió un español y llegó hasta China - Alfa y Omega

La primera campaña mundial de vacunación la dirigió un español y llegó hasta China

La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, dirigida por Francisco Xavier Balmis, inmunizó contra la viruela toda América, Filipinas e incluso Macao y Cantón

Rodrigo Moreno Quicios
Mapa del recorrido de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. Foto: Cátedra Balmis de Vacunología

El 7 de septiembre de 1806, Francisco Xavier Balmis regresó a Madrid tras 33 meses de expedición para llevar la vacuna contra la viruela a América y Asia. «Para quien vea a la España de la época como un país atrasado hay que decirle que esta fue una hazaña, algo completamente innovador y toda una revolución para su tiempo», reivindica Gonzalo Colmenarejo, miembro de la Sociedad de Científicos Católicos de España que concluyó su V Congreso el pasado fin de semana en la Universidad Pontificia Comillas y ponente sobre este logro.

La Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, apoyada por la Corona de Carlos IV, implicó «transferencia tecnológica allí donde iba porque enseñaba a producir localmente la vacuna», reivindica Colmenarejo, quien califica la Expedición Balmis como «un plan de salud público totalmente pionero a nivel mundial». De manera directa se calcula que inmunizó a 200.000 personas, a las que habría que sumar las inoculadas posteriormente gracias a que en los territorios por los que se pasaba «se establecieron Juntas de Vacunación». Haciendo un cómputo global, «se estima que se vacunó a un millón de personas» en un momento en el que en el mundo vivían solo mil millones de personas.

Las vacunas vienen de las vacas

El miembro de la Sociedad de Científicos Católicos de España revela que esta expedición sirvió también para popularizar las actuales vacunas —cuyo nombre viene de «vaca»—, pues antaño el proceso que se seguía para proteger a las personas de las enfermedades era la «variolización». «Se cogía a una persona con viruela, se le sacaba la sangre y se inoculaba en otro, lo que producía la inmunización pero tenía un gran riesgo». En cambio, inoculando en las personas la viruela bovina —similar a la humana pero no idéntica—, se producía una inmunidad cruzada con muchas menos reacciones adversas.

Retrato de Francisco Xavier Balmis. Foto: Mapa del recorrido de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. Foto: Cátedra Balmis de Vacunología

Otro aspecto interesante de esta expedición es cómo mantuvo el virus biológicamente activo a bordo de una embarcación hasta cruzar el Atlántico y distribuirlo por todo el territorio ultramarino. «Ahora tenemos refrigeradores, pero entonces se llevaron niños y se inoculaba en uno al principio de cada semana». Ellos no experimentaban grandes síntomas al provenir la enfermedad de la vaca, pero sí que desarrollaban unas «pústulas» que mantenían la enfermedad viva y permitían transmitírsela a otro huérfano al inicio de la semana siguiente durante la travesía. La enfermera a cargo de los críos era Isabel Zendal, quien acabaría dando nombre a un hospital en Madrid.

Humanos antes que adversarios

Gonzalo Colmenarejo repasa para nosotros la ruta de la Expedición Balmis. «Se pasó por Canarias, luego por Puerto Rico, Caracas y ahí se desdobló la expedición». Una primera mitad atravesó Centroamérica, México y en definitiva el conocido como Virreinato de Nueva España llegando hasta los actuales Estados Unidos.

Cuando la vacuna llegó a Acapulco, «con niños mexicanos se salió hacia Filipinas, que era territorio español en Asia, se vacunaron todas las islas y se llegó hasta China». Aquí España no tenía territorios, pero sí Portugal y Reino Unido, que poseían Macao y Cantón. Y, aunque los segundos eran en ese momento enemigos de nuestro país, la superioridad del interés científico y humanitario acabó inmunizando también a sus súbditos». De hecho, en su vuelta a España recorriendo el Cabo de Buena Esperanza y pasando por la isla de Santa Elena —de dominio británico— la potencia rival «nos prestó ayuda para atracar en Lisboa», pues esta era ante todo «una expedición filantrópica»

España difunde mal sus logros

La segunda ramificación desde Caracas de la Expedición de la Vacuna bajó por toda Sudamérica pasando por los virreinatos de Nueva Granada, del Perú y de la Plata. «Aunque la idea era estar vacunando de 1803 a 1806, llegó a Chile en 1812» y tomaron el testigo las administraciones locales, nos explica Colmenarejo.

Edward Jenner poniendo su primera vacuna en 1796. Foto: Retrato de Francisco Xavier Balmis. Foto: Mapa del recorrido de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. Foto: Cátedra Balmis de Vacunología

Por último, rescata las palabras del inglés Edward Jenner, inventor de la vacuna de la viruela, quien dijo que «esta es la mayor hazaña que se ha hecho en la historia». «Los españoles difundimos muy mal nuestros logros, pero si esta expedición la hubiera hecho un inglés o un francés habría un montón de películas y series», concluye el científico.