La pradera online - Alfa y Omega

La pradera online

Aunque este año no habrá celebraciones multitudinarias por el confinamiento, Madrid se vuelca en las fiestas en honor a su patrón, san Isidro Labrador, con distintas actividades y celebraciones por internet

Begoña Aragoneses
Foto: Archimadrid

Aunque este año no habrá celebraciones multitudinarias por el confinamiento, Madrid se vuelca en las fiestas en honor a su patrón, san Isidro Labrador, con distintas actividades y celebraciones por internet

La pradera de san Isidro no se llenará este 15 de mayo de chulapos y chulapas bailando chotis y comiendo rosquillas, pero esto no quiere decir que en Madrid no se vaya a honrar al patrón. Este año, eso sí, con un matiz novedoso, porque el confinamiento severo en el que la ciudad continúa hará que se tenga que vivir en casa. Por eso, desde la Delegación de Jóvenes de la diócesis, junto con la de Enseñanza y la Vicaría VI, han hecho una transformación digital de la fiesta y han aprovechado para que se conozca más la vida del santo.

Un santo, explica Laura Moreno, delegada episcopal de Jóvenes, que a pesar de haber vivido en el siglo XII es un referente para los jóvenes del siglo XXI: «Fue joven, formó una familia –toda santa–, fue padre, educador… Supo trabajar, fue un gran ciudadano, estuvo al servicio». Y fue un hombre «con una vida alimentada por la Eucaristía y la oración», con un destacado «amor a la Virgen».

Además, en estos tiempos de pandemia, san Isidro es un modelo para «hacernos solidarios con los otros, como se hizo él», y un santo a quien acudir para pedirle que «nos sane, él que también vivió en tiempos de peste, y a quien se le atribuyen milagros».

#SeEstáLabrandoLaFiesta

Vocación, trabajo, familia y relación con Dios se convierten por tanto en los ejes modelo para los jóvenes de hoy, y de ahí el lema de la festividad de este año, Reza, ama y vive como san Isidro. Para saber cómo lo hizo él, se han preparado materiales didácticos centrados en su vida y difundidos a través de jovenesmadrid.es y en redes sociales, a lo que se han sumado otras iniciativas aglutinadas en la campaña #SeEstáLabrandoLaFiesta, en clara alusión a la profesión del santo patrón de Madrid.

Las familias, por ejemplo, pueden hacer una petición a san Isidro y tuitearla con el hashtag #FSIsidro y, además, acceder diariamente a un podcast de seis minutos para rezar. También se puede escribir una carta o enviar un vídeo de ánimo a un anciano (a través de davidcorrales75@hotmail.com) en colaboración con cinco residencias de mayores de la Vicaría VI. Y se ha animado a los colegios a organizar un concurso de dibujo sobre la vida del santo.

Un fin de fiesta con sabor castizo

En cuanto a las celebraciones litúrgicas, el arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, presidirá este viernes una solemne Eucaristía en la colegiata de San Isidro a las 11:00 horas, que podrá seguirse por el canal de YouTube de la Congregación de San Isidro, y otra Misa a las 12:30 horas desde la ermita del Santo, que será retransmitida por Telemadrid.

Durante esta celebración se procederá a la bendición del agua de la fuente que según la tradición fue hecha por el santo para su amo, Iván de Vargas, y ya sus coetáneos iban a beber de ella al considerar su agua milagrosa. Una costumbre que permanece a día de hoy, aunque este año no se pueda recoger agua.

El cardenal Osoro bendecirá también el Túmulo del Recuerdo, recientemente instalado en la cercana sacramental de San Justo para que las familias sin recursos o con dificultades para acceder a otros lugares puedan depositar dignamente las cenizas de sus seres queridos fallecidos durante la pandemia del coronavirus.

Y aunque no habrá tarde compartida en la pradera, sí se cerrará la fiesta con una vigilia online abierta a todos para acabar el día con un «contacto más comunitario», en palabras de la delegada de Jóvenes. Se podrá seguir a partir de las 23:00 horas en el canal de YouTube del Secretariado de Infancia y Juventud, y se emitirá desde la parroquia de San Fulgencio y San Bernardo. Será una vigilia con un marcado carácter festivo y, como no podía ser de otra manera en un 15 de mayo, muy castizo.

B. Aragoneses