El cardenal Cobo presidirá el 60 aniversario del nacimiento del Camino Neocatecumenal - Alfa y Omega

El cardenal Cobo presidirá el 60 aniversario del nacimiento del Camino Neocatecumenal

La celebración tendrá lugar el próximo sábado 30 de mayo, a las 20:00 h., en la catedral de la Almudena

José Calderero de Aldecoa
Catedral de la Almudena.
Foto: Magnific.

El cardenal José Cobo presidirá el próximo sábado 30 de mayo, a las 20:00 h., en la catedral de la Almudena, una Eucaristía con motivo del 60º aniversario del nacimiento del Camino Neocatecumenal. El arzobispo de Madrid estará acompañado en el altar por algunos obispos y más de 100 presbíteros.

El purpurado también presidirá el acto de clausura de la fase diocesana del proceso de beatificación y canonización de la sierva de Dios Carmen Hernández, coiniciadora junto a Kiko Argüello de este itinerario de iniciación cristiana. La fase diocesana se abrió en Madrid el 4 de diciembre de 2022 y será clausurada el martes 2 de junio, a las 20:00 h., en el Seminario Redemptoris Mater de la capital.

Ahora, la documentación se remitirá a Roma, en concreto al Dicasterio para las Causas de los Santos, para que el proceso avance conforme a los cauces adecuados.

Los preferidos de Dios

El Camino Neocatecumenal dio sus primeros pasos en las chabolas de Palomeras Altas, en Madrid, donde Kiko Argüello y Carmen Hernández —hoy en proceso de canonización— se conocieron a mediados de los años 60.

Nos situamos concretamente en noviembre de 1964. Entonces, Kiko era un joven pintor que decidió abandonar su carrera al encontrarse con los preferidos de Dios. «Viendo en el sufrimiento de los inocentes el misterio de Cristo crucificado, siguiendo los pasos de san Carlos de Foucauld —de vivir la vida oculta de Jesús en Nazaret—, decidió irse a vivir entre los más pobres, en una chabola en las afueras de Madrid», ha explicado el camino en una nota de prensa. A su alrededor, mientras rezaba, tocaba la guitarra y leía la Biblia, se fueron reuniendo poco a poco gitanos, quinquis, y personas marginadas que escucharon el anuncio del kerygma.

Así fue hasta agosto de 1965, cuando la Guardia Civil llegó allí para derribar las chabolas. Kiko se opuso y llamó por teléfono al arzobispo de Madrid, Casimiro Morcillo, quien «se presentó de inmediato y detuvo el derribo. El arzobispo se conmovió profundamente viendo rezar a aquella pequeña comunidad de personas tan pobres». A su vez, Carmen Hernández se conmovió ante la preocupación de Morcillo por aquella obra y se convenció para colaborar con Kiko. Hernández percibió que aquella comunidad, que se había formado espontáneamente entre los pobres, era una obra que venía de Dios. 

Fue el mismo arzobispo el que los animó a llevar esta iniciación cristiana a las parroquias de Madrid; y así, en 1966, se empezaron las catequesis en el centro de la capital. «Pero fue la experiencia en las barracas la que representó el vivero donde se delineó este itinerario de redescubrimiento del Bautismo», anclado en la palabra, la liturgia y la comunidad, «y vivido, precisamente, en una pequeña comunidad donde se experimenta el amor al prójimo».

En los cinco continentes

En la actualidad, el Camino Neocatecumenal está extendido en 138 naciones de los cinco continentes, con más de 20.350 comunidades. Su presencia llega a más de 6.250 parroquias de unas 1.400 diócesis de todo el mundo.

Una contribución fundamental

Carmen falleció a los 85 años, el 19 de julio de 2016 en Madrid, tras una larga enfermedad y una vida dedicada con entrega incondicional al servicio del Evangelio, tal como lo había deseado desde niña. El acto del 2 de junio tendrá lugar casi diez años después de su muerte y en el lugar donde está sepultada. Hasta la fecha, más de 118.000 personas han visitado su tumba, y continuamente se reciben favores por su intercesión.

La contribución de Carmen Hernández fue fundamental para el Camino Neocatecumenal, gracias a sus estudios sobre la renovación del Concilio Vaticano II. Se centró en la formación de la pequeña comunidad cristiana, la liturgia, la Pascua, la relación con la Palabra de Dios, incluyendo el Antiguo Testamento, y las fuentes patrísticas y judías.