La parroquia que quiere el Papa aterriza en Madrid

Numerosas parroquias de Madrid ya han introducido cambios y mejoras gracias a las indicaciones de sus grupos del Plan Diocesano de Evangelización

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Foto: Parroquia Santa Ángela de la Cruz

Numerosas parroquias de Madrid ya han introducido cambios y mejoras gracias a las indicaciones de sus grupos del Plan Diocesano de Evangelización

«La parroquia es presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y la celebración. A través de todas sus actividades, la parroquia alienta y forma a sus miembros para que sean agentes de evangelización», dice el Papa en Evangelii gaudium. En esta líneas, una buena parte de las casi 500 parroquias que hay en la diócesis de Madrid han participado durante los últimos tres años en los trabajos del Plan Diocesano de Evangelización (PDE). El acompañamiento, la pastoral familiar, la catequesis o la liturgia son algunos de los ámbitos en los que ya se pueden percibir resultados concretos.

Así, por ejemplo, en el ámbito de la cercanía, la Vicaría II ha creado un grupo de acompañamiento para personas en los últimos días de su vida, y la parroquia de San Valentín y San Casimiro ha introducido la escucha como un elemento transversal en todos los grupos, con reuniones específicas en las que cada miembro es invitado a compartir su vida, sus inquietudes y sus preocupaciones.

En reacción con los inmigrantes, son varias las parroquias las que han abierto sus puertas a estas personas, como los jóvenes de San Ignacio de Loyola de Torrelodones, que han invitado varias veces a comer a 20 chicos africanos acogidos por la Cruz Roja en este pueblo.

Los mayores también tienen su lugar en este nuevo mapa pastoral, pues la parroquia Beata María Ana de Jesús se ha organizado para facilitar el traslado a la iglesia de los mayores y dependientes que tenían dificultades para ir a las celebraciones; y San Juan Crisóstomo organiza cada semana un café-tertulia para ellos.

En cuanto a las iniciativas relacionadas con la familia, Cristo Rey de Usera ha creado un grupo de catequesis con padres, con convivencias y excursiones para las familias, y un grupo de ayuda a las familias más necesitadas. La parroquia Los Doce Apóstoles está haciendo un seguimiento de los matrimonios de recién casados, y San Juan Crisóstomo ha creado un grupo de redescubrimiento matrimonial. Por su parte, San Valentín y San Casimiro ha creado un grupo específico para madres solas y parejas no casadas; y en San Blas han ideado un catecumenado para novios.

Los jóvenes también han recibido un impulso en la dinámica de las parroquias de Madrid, y ya son varias las que han introducido Life Teen y los retiros de Effetá para ellos. Y para las personas que manifiestan atracción hacia el mismo sexo y solicitan ayuda, la parroquia San Juan Crisóstomo les ofrece acompañamiento espiritual.

En medio del barrio

Dentro de las inquietudes que han manifestado los grupos del PDF está la de relacionarse manera abierta con otras instituciones, en especial las que tienen un carácter más local. Por eso varios miembros de la parroquia de san Blas han comenzado a introducirse en las distintas plataformas del barrio; algunos de San Fermín han iniciado una colaboración con las asociaciones de desempleados de su entorno; y otros de la parroquia San José de Colmenar Viejo participan de manera activa en la Mesa de exclusión de su ayuntamiento.

Hacia los más desfavorecidos, Los Doce Apóstoles ha puesto en marcha una bolsa de trabajo, San Antonio de la Florida ha organizado el proyecto Hogar de Día para personas sin techo, y Santa María de la Merced de Las Rozas ha creado un plataforma para poner en común las necesidades de unos con la disponibilidad de otros, de cara a ofrecer servicios como visitas en las casas, hacer la compra, llevar a alguien en coche, cocinar…

En relación al primer anuncio, San Gerardo ha organizado reuniones de familias por las casas tras una misión popular desarrollada en el barrio, y el Santísimo Cristo de la Esperanza realiza encuestas a pie de calle relacionadas con los tiempos litúrgicos fuertes.

Sobre las catequesis y la liturgia, ya hay iniciativas que muestran un cambio de mentalidad, como en San Juan Bautista, que ha cambiado el horario de las misas para facilitar encuentros entre los fieles; o San Fermín y Santa Ángela de la Cruz, que están cambiando el modelo de catequesis e incluso la segunda ha introducido la metodología del Oratorio para acercarse a los más pequeños. Y en relación con la liturgia, Sagrada Familia ha realizado un cambio en la configuración del templo para hacer la Eucaristía más cercana, mientras que San Andrés de Villaverde ha tomado la decisión de aumentar las horas de apertura del templo.

Todas estas iniciativas se suman a las que ya se han puesto en marcha a nivel diocesano, como las escuelas de doctrina social de la Iglesia, la de catequistas y la de pastoral sanitaria, la elaboración del Informe Familia, el Parlamento de Jóvenes, la Comisión diocesana de Comunión, la Mesa de Hospitalidad, los Encuentros en Emaús, el Servicio de Asistencia Religiosa Católica de Urgencia (SARCU), o el itinerario de arte y espiritualidad Piedras Vivas.

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo