La noche de Cadena 100 con los niños de la estación de Varanasi

Este sábado, 22 de febrero, el concierto multitudinario de La noche de Cadena 100 tiene como fin luchar por una buena causa. La cadena radiofónica ha firmado un acuerdo para colaborar con Manos Unidas…

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Este sábado, 22 de febrero, el concierto multitudinario de La noche de Cadena 100 tiene como fin luchar por una buena causa. La cadena radiofónica ha firmado un acuerdo para colaborar con Manos Unidas y ayudar en el proyecto de rescate y rehabilitación de los niños que trabajan en la estación de tren de la ciudad de Varanasi, en la India

nochecadena100niniosvaranasiA los lados y en las vías del tren de Varanasi malviven y trabajan cientos de niños huérfanos, abandonados o que han escapado de su hogar por diferentes situaciones. A través de Manos Unidas, y con la colaboración de Cadena 100, se van a reforzar los programas de educación y reinserción de varios centenares de niños durante tres años. Cincuenta niñas serán y escolarizadas y se creará un centro de apoyo y coordinación en la propia estación, además de acompañar y dar clases de alfabetización a otros 50 niños que malviven en las vías del tren. Todo ello unido, por supuesto, al continuo acompañamiento afectivo y personal, tan necesario en estos casos.

Soledad Suárez, presidenta de Manos Unidas refleja el agradecimiento de todos cuantos trabajan día a día en el proyecto: «Manos Unidas os da las gracias a todos los que estáis a haciendo posible este concierto solidario. A Cadena 100, a los artistas, a los músicos… A todos los que, desinteresadamente, habéis hecho vuestra la causa de unos pequeños ante los que se abre, ahora, la puerta a un futuro de esperanza. A los que vais a asistir a esta gran noche solidaria, a los que vais a cantar con el corazón puesto en la estación de Varanasi, y a los que estáis trabajado para que esa música suene mejor que nunca… gracias, muchas gracias».

Por su parte, músicos participantes en el concierto, como Antonio Orozco o Carlos Baute se han convertido en abanderados de la causa. Para Orozco, participar en el proyecto es «una lección de vida. Me siento orgulloso de formar parte de esto, porque de alguna manera estamos cambiando el tren de la vida de estos niños que tanto lo necesitan. El que salve la vida de un niño, habrá contribuido a salvar el mundo. Decir que hace un mes que las entradas están agotadas nos da la talla del nivel de solidaridad de este país».

También Carlos Baute reconoce estar especialmente ilusionado por ayudar a Varanasi: «Estuve en India hace tres meses y volví impresionado al ver la pobreza en la que viven tantos millones de personas. Por eso es importante que aprovechemos la oportunidad que tenemos de hacer una llamada a la gente gracias a los medios de comunicación. ¡España es uno de los países más colaboradores del mundo! Va a ser una noche muy especial, donde nos vamos a reencontrar con muchos amigos y se la vamos a dedicar a India».

Junto a ellos, otros 10 grandes artistas españoles e internacionales, pondrán voz a este gran concierto solidario: Estopa, Dani Martín, Malú, Duncan Dhu, Fangoria, Revólver, La Unión, Pablo López, Carlos Rivera, y los británicos John Newman y Birdy.

Además, durante la próxima semana, está prevista una intensa campaña en redes sociales en la que los artistas que formarán parte de #LaNocheDeCADENA100, animarán a sus fans a concienciarse con la realidad de los niños de Varanasi y colaborar con el proyecto. Porque aunque el aforo esté ya completo, todo aquel que lo desee podrá colaborar realizando un donativo directo a través de la web de Manos Unidas en el link:

https://www.ssl-manosunidas.org/comocolaborar/donativo_online_varanasi.htm

Los niños de Varanasi

Varanasi es la ciudad sagrada del hinduismo y del budismo, un centro de peregrinación para quienes anhelan ser ungidos de esa espiritualidad que emana de las aguas del río Ganges, en el que, con cada inmersión, purifican cuerpo y alma. Pero Varanasi tiene también una cara mucho más terrenal, fangosa, esculpida a base de desechos y basuras; se trata del slum de Charbhuja Shahid, un lugar donde los seres humanos, principalmente los niños y niñas, son víctimas de muchos de aquéllos que luego buscan la redención de sus pecados en el río.

Charbhuja Shahid es uno de esos barrios de chabolas que proliferan en India en los que la vida tiene muy poco valor, a veces solo unas rupias. De este inhóspito lugar proceden los cientos de pequeños que vagan a diario por la estación de tren y por las calles adyacentes, y que son víctimas de los abusos más impensables (mafias, tráfico de drogas, abusos sexuales, redes de prostitución). En los andenes, y a lo largo de las vías, malviven y trabajan cientos de niños: huérfanos, unos y abandonados por unos padres incapaces de cuidar de ellos o huidos de sus hogares por diferentes motivos, otros… La mayoría son analfabetos, piden limosna y comida, y pasan los días limpiando zapatos, recogiendo basura y vendiendo agua o jabones, para conseguir unos ingresos con los que sobrevivir. Ingresos exiguos que, en muchas ocasiones, complementan prostituyéndose en los lavabos de la estación.

Pero, en medio de tanto horror, también hay cabida para la esperanza, personificada en el padre Abhi y en la hermana Manju, director y coordinadora de DARE (Development Association for Research & Empowerment), el centro creado en 2010 para atender y apoyar a estos niños a los que rescatan de la calle. Algunos de esos pequeños, sobre todo las niñas, que son más vulnerables, se alojan en el centro. Para los demás, las puertas están abiertas de noche y de día. Todos ellos reciben del personal de DARE los cuidados y el amor que nunca antes habían tenido. Y las mejores herramientas con las que labrarse un futuro: educación y formación. Y una vez rehabilitados, muchos de los menores son devueltos a sus familias.

Manos Unidas