La misión empieza en una casa de madera
Un novedoso libro apoya la tesis, hasta ahora negada, de que las iglesias católicas y ortodoxas orientales han sido y son misioneras
Las iglesias orientales arrastran una historia de sangre y de martirio. Décadas de brutal persecución para apagar la llama de Cristo que han esculpido en la memoria de toda su comunidad cicatrices de fe. El sacerdote Germano Marani, profesor del Pontificio Colegio Ruso de Roma, donde se formaban los seminaristas que huían de la URSS, ha trabajado en muchos de los perfiles de estos héroes cristianos. Marani ha editado el libro La misión de la Iglesia universal: una perspectiva oriental en el que por primera vez se habla también de su tradición misionera. «Hasta ahora se ha negado que esto existiera, pero las iglesias católicas y ortodoxas orientales han sido y son misioneras», asegura.
El volumen arranca de una pregunta: ¿Existe una visión eclesiológica de la misión desde una perspectiva oriental? «El tema es poco habitual y no hay casi publicaciones. Hay algún documento sobre la Iglesia caldea que en el siglo VIII viajó a China y llegó al Tíbet, pero poco más», asegura. Es un hecho que los agravios contra la fe cristiana en Oriente Medio y el horror soviético han amputado en cierta manera el radio de acción pastoral de estas iglesias, pero, en todo caso, la misión constituye «un testimonio, sobre todo, litúrgico». «Los que participan en la liturgia se sumergen en el dinámico proceso de las energías —llamadas así en la teología de san Gregorio Palamás— que desprende el Espíritu Santo durante la celebración», señala. Algo de lo que incluso da cuenta el escritor ruso del siglo XIX Nikolái Gógol en uno de sus cuentos. La liturgia se convierte «en un modo para atraer y hacer entrar a las personas en el centro de vida de la Trinidad».
A diferencia de la Iglesia de rito latino, donde la misión es entendida como «ir por el mundo a anunciar el Evangelio», en la parte asiática de las iglesias orientales como en Siberia, en Japón o en China, «construyen una casa de madera y dentro comienzan a celebrar la liturgia. Eso es ya misión». Uno de los capítulos del libro habla de colaboración con los musulmanes como testimonio. Marani reconoce que en Oriente Medio el gran desafío de las iglesias orientales es la supervivencia de los cristianos: «Son muchas familias que, por la persecución yihadista han dejado Irak o Siria, pero la pregunta es si esta emigración forzada está orquestada por alguien; si, en realidad, no se está intentando empobrecer el cristianismo allí, que para muchos provoca fastidio. Es una cuestión geopolítica muy seria». La falta de penetración del Concilio Vaticano II en las iglesias orientales es otro de los grandes temas: «Pervive una visión imperialista y mesiánica». O la tradición de los sacerdotes casados: «Si la pareja funciona es una pareja apostólica».
Germano Marani
Urbaniana University Press
2022
264
23,75 €