La Legión de Cristo se renueva «marcados por la cruz del Señor»

José Antonio Méndez
El padre Robles, durante el Capítulo General, tras ser elegido Director General de la Legión de Cristo

«No podemos borrar el pasado, tenemos que aprender las lecciones, lamentar estos hechos, confiar en la misericordia de Dios y, como san Pablo, correr hacia la meta para alcanzar a Cristo»: son palabras del padre Eduardo Robles Gil, nuevo Director General de los Legionarios de Cristo, que ha sido elegido por el Capítulo General extraordinario de la Congregación. Un Capítulo y un nombramiento que suponen «un final y un nuevo inicio»: el final definitivo de la era Maciel, y el nuevo inicio para la Legión de Cristo, tras un duro proceso de investigación, reconocimiento de culpas y búsqueda de renovación interior y exterior. La elección del padre Robles tuvo lugar el 20 de enero, pero su nombramiento no se hizo público hasta el pasado jueves, después de que el Papa Francisco aprobase todos los cambios en el Gobierno General, que ha quedado constituido, además de por el padre Robles, por otros cuatro Consejeros Generales: los padres Sylvester Heereman (Alemania), Jesús Villagrasa (España), Juan José Arrieta (España) –que es también nuevo Vicario General– y Juan María Sabadell (España), estos dos últimos por petición expresa del Santo Padre.

Tras hacerse público el nombramiento, la Legión publicó una entrevista con su nuevo Director General, en la que explica que «la Legión de Cristo está pasando por un período de renovación, de purificación. (…) No somos una congregación marcada por el éxito, sino por la cruz de nuestro Señor Jesucristo y la cruz de nuestras propias debilidades». Algo en sintonía con el duro comunicado que ha aprobado el Capítulo General, en el que condenan «los comportamientos gravísimos y objetivamente inmorales del padre Maciel», y muestra «nuestro hondo pesar por el abuso de seminaristas menores de edad, los actos inmorales con hombres y mujeres adultos, el uso arbitrario de su autoridad y de bienes, el consumo desmesurado de medicamentos adictivos y el haber presentado como propios escritos publicados por terceros». Además, el comunicado explica que «nos apena que muchas víctimas y personas afectadas hayan esperado en vano una petición de perdón y de reconciliación por parte del padre Maciel y hoy queremos hacerla nosotros, expresando nuestra solidaridad con todas ellas», y reconoce, «con tristeza, la incapacidad inicial de creer los testimonios de las personas que habían sido víctimas del padre Maciel, el largo silencio institucional y, más adelante, los titubeos y errores de juicio a la hora de informar a los miembros de la congregación y a las demás personas. Pedimos perdón por estas deficiencias que han aumentado el dolor y desconcierto de muchos». De hecho, el propio padre Robles formó parte de la Comisión de Acercamiento, instituida por el cardenal De Paolis para tratar con las víctimas del padre Maciel, y sabe de primera mano que «la Legión de Cristo trabaja en la prevención de cualquier forma de abuso», así como «en la atención ágil y seria a cualquier denuncia que nos hagan llegar». El padre Robles tiende la mano a quienes «han salido de la Legión» y «han hecho un discernimiento que debemos respetar», además de «rezar unos por otros».

Sin embargo, la Legión es de Cristo, no de Maciel, por eso, el nuevo Director General ha explicado que el futuro de la Congregación pasa por cambios concretos. Como señaló en una entrevista a la cadena COPE y realizada por José Luis Restán, este camino de renovación se manifestará a través de tres canales: «El primero, un Gobierno más participativo y una vida fraterna y común más viva. El segundo, la revisión de las etapas de formación, pues una de las cosas dolorosas que hemos vivido es que han salido (de la Congregación) hermanos nuestros», a causa de «una deficiencia en el discernimiento de la vocación». Y, por último, «el campo muy importante del apostolado, de dar confianza a las personas que han creído en nosotros, y de volver a ilusionar y fortalecer a las personas en su compromiso apostólico». El Capítulo General concluirá el 25 de febrero, y en este tiempo desarrollará los Informes que marcarán el trabajo de la Congregación hasta 2020. Además, remitirá a la Santa Sede la versión final de las nuevas Constituciones de la Congregación, en las que han trabajado durante los últimos años Legionarios de todo el mundo. Así, la Santa Sede revisará para su aprobación estas nuevas líneas maestras, y se pronunciará sobre la continuidad o no del cardenal Velasio de Paolis como Delegado Pontificio de la Congregación, cargo instituido por Benedicto XVI y que, en teoría, debía terminar al concluir el Capítulo.

José Antonio Méndez