La lana y el cereal levantaron estas ricas iglesias en el rural - Alfa y Omega

La lana y el cereal levantaron estas ricas iglesias en el rural

Santa María de Becerril de Campos, en Palencia, es una de las sedes del museo Campos del Renacimiento. Aglutina las piezas de sus templos vecinos para protegerlas y dar a conocer sus joyas los 70.000 turistas que ya la han visitado

Rodrigo Moreno Quicios
Santa María, regada por el canal de Castilla que llevó a la región a toda una bonanza.
Santa María, regada por el canal de Castilla que llevó a la región a toda una bonanza. Foto: Campos del Renacimiento.

La iglesia de Santa María, en Becerril de Campos, «era románica pero se han conservado vestigios mínimos de ella porque, a finales del siglo XV, el cereal de aquí y la lana de Flandes permitieron que se construyera sobre ella esta magnífica iglesia gótica». Nos lo cuenta José María Vicente, director del Museo Territorial Campos del Renacimiento, una exposición repartida por cuatro pueblos palentinos que acaba de cumplir cinco años y tiene este templo como una de sus sedes.

La parroquia, ahora musealizada, aglutina las piezas que antaño estuvieron en sus iglesias vecinas y busca «que puedan seguir conservándose para generaciones futuras in situ». «Lo ideal es que puedan mantenerse donde fueron creadas porque así se entienden mucho mejor y para los lugareños forman parte de su identidad», nos detalla José María Vicente, quien matiza que, aparte de preservar, también «difundimos» ese legado.

El retablo de Berruguete y de Vahía se reubicó en un lateral.
El retablo de Berruguete y de Vahía se reubicó en un lateral. Foto: Campos del Renacimiento.

«Podemos empezar por el antiguo retablo mayor, que lo hizo Pedro Berruguete en colaboración con Alejo de Vahía», propone el director de Campos del Renacimiento. Aunque esta pieza es de un valor inconmensurable, «en la época barroca se consideraba desfasado» y, como en la región entraba dinero, «se construyó otro gran retablo que se adaptó a la cabecera y este se colocó en un lateral». Siglos después, es el antiguo el que capta todas las miradas y, «aunque no se mantuvo con la misma configuración», sí ha permitido evitar la dispersión de la obra local. Entre sus elementos, centrados en la vida de la Virgen María, destaca una vibrantísima Anunciación y una Adoración de los Reyes Magos, pues gracias al trabajo de restauradores «pudimos recuperar la policromía que se ve hoy en día».

Fuera del retablo destacan también «un Padre Eterno que nos recibe según entramos en el templo» y «una Virgen con el Niño del siglo XVI de Juan de Juni». Aunque quizá una de las que más llamen la atención sea «una arqueta eucarística del siglo XVII con una inscripción de la persona que la había donado». Era un indiano que probó fortuna en México y al volver se dijo: «Voy a ayudar a la parroquia de mi pueblo».

Los restauradores dieron otra vida a los vibrantes colores de esta Anunciación. A la derecha: Impresionante arqueta elaborada con oro de las Américas.
Los restauradores dieron otra vida a los vibrantes colores de esta Anunciación. A la derecha: Impresionante arqueta elaborada con oro de las Américas. Fotos: Campos del Renacimiento.

Son también llamativas «las techumbres mudéjares» en las diferentes sedes del museo, una práctica difundida en la comarca y que, en Santa María de Becerril de Campos, se complementa con un deslumbrante alfarje. Este es cierta suerte de soportal decorado con motivos florales y heráldicos e incluso efigies de nobles de la época. «Este es muy particular y cuando se restauró pudimos ver el espléndido colorido que tiene».

En cuanto a la ubicación de esta iglesia, José María Vicente, presume de que en Tierra de Campos «no hay más que coger el coche y uno se dice: “Madre mía, cuántas cosas hay”». Por ejemplo, Becerril de Campos tiene hoy solo 700 habitantes, pero fue una auténtica locomotora en su época y mantuvo siete parroquias abiertas. Y otros pueblos de la zona cuentan solo con 100 vecinos «pero siguen teniendo esos monumentos impresionantes».

Este alfarje tiene numerosos leones y flores mudéjares.
Este alfarje tiene numerosos leones y flores mudéjares. Foto: Campos del Renacimiento.

Aquí no solo nacieron Pedro Berruguete y su hijo Alonso. También se dio acogida a Alejo de Vahía, «del norte de Europa, que se casó en Becerril, y desarrolló aquí su taller aquí para surtir de obras a las diócesis limítrofes». También son de la comarca Jorge Manrique o el cardenal Cisneros. «Este es un entorno donde la historia se hace presente», dice Vicente.

Por último, el director de Campos del Renacimiento celebra que, en estos cinco años «hemos llegado a 70.000 visitantes» en este proyecto conjunto entre la diócesis de Palencia, su diputación, la Junta de Castilla y León y la Fundación de las Edades del Hombre. «Todos tienen ese objetivo de difundir el patrimonio y dinamizar esta región con muy poquita industria». Y añade que, aunque la mitad de los visitantes proceden de la propia Palencia, Valladolid, Burgos y León, no hay comunidad autónoma que no haya enviado aquí un representante y cada vez se acercan más turistas internacionales.