La labor de la red de religiosas contra la trata es «un ejemplo para nosotros, los hombres»

El Papa ha alabado el trabajo de Talitha Kum, la Red Internacional de la Vida Consagrada contra la Trata de Personas, que en apenas diez años ha conseguido ayudar a más de 15.000 mujeres víctimas y están presentes en 90 países de los cinco continentes

Alfa y Omega
Foto: CNS

El Papa ha alabado el trabajo de Talitha Kum, la Red Internacional de la Vida Consagrada contra la Trata de Personas, que en apenas diez años ha conseguido ayudar a más de 15.000 mujeres víctimas y están presentes en 90 países de los cinco continentes

El Papa ha elogiado este jueves el trabajo de Talitha Kum, la Red Internacional de la Vida Consagrada contra la Trata de Personas, que en apenas diez años han conseguido ayudar a más de 15.000 mujeres víctimas y está presente en 90 países de los cinco continentes. «Es un ejemplo para toda la Iglesia y también para nosotros: hombres, sacerdotes y obispos. ¡Adelante!», ha dicho el Papa en una audiencia privada con los participantes en la primera asamblea general de la red en Roma.

Francisco ha alabado los resultados obtenidos por la red: 2.000 operadores, más de 15.000 víctimas asistidas y más de 200.000 personas a las que se llega a través de actividades de prevención y sensibilización.

En la lucha contra la trata –ha añadido–, las congregaciones religiosas están llevando a cabo su tarea de animación carismática de las Iglesias locales de «manera ejemplar». «Sus intuiciones e iniciativas pastorales han trazado el camino para una respuesta eclesial urgente y eficaz», ha incidido.

Por ello, el Santo Padre ha animado a unirse a otras congregaciones religiosas, tanto masculinas como femeninas, a sumarse a «una obra que une la misión y la colaboración entre institutos». Desde alguna de ellas «quizá me podrían decir: “Ya tenemos muchos problemas que resolver en nuestro interior, no podemos…”. Decidles que el Papa ha dicho que los problemas internos se resuelven saliendo a la calle, así entra aire fresco».

Con todo, el Pontífice ha recordado también que el camino de la vida consagrada «es el camino de la inserción eclesial». «Fuera de la Iglesia y en paralelo con la Iglesia local, las cosas no funcionan», ha sentenciado.

Durante la asamblea general, los miembros de Talitha Kum se han marcado como prioridades para los próximos años las grandes diferencias que afectan a la mujer en todo el mundo y las consecuencias del «modelo de desarrollo neoliberal». «Sin duda –ha apuntado el Papa– se trata de desafíos complejos y urgentes, que requieren respuestas adecuadas y eficaces, los cuales han sido afrontados en su asamblea, buscando propuestas de soluciones y destacando los recursos necesarios para realizarlos».

Europa Press/Alfa y Omega