La Iglesia en toda América «debe ser una aliada de los migrantes»

Una representación de obispos de América Latina, Estados Unidos y Canadá se han reunido en Florida para analizar los retos comunes a los que se enfrentan. Las migraciones, la cuestión medioambiental y la situación de los pueblos originarios han sido los principales temas abordados

Alfa y Omega
Foto: CELAM

Una representación de obispos de América Latina, Estados Unidos y Canadá se han reunido en Florida para analizar los retos comunes a los que se enfrentan. Las migraciones, la cuestión medioambiental y la situación de los pueblos originarios han sido los principales temas abordados

La Iglesia en toda América, desde Canadá hasta Argentina, «debe ser una aliada de los migrantes». Así ha resumido monseñor Miguel Cabrejos, presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe (CELAM), la inquietud compartida de los obispos del continente, puesta de manifiesto durante el encuentro de los consejos directivos de esta entidad con los representantes de las conferencias episcopales de Estados Unidos y Canadá.

La reunión, celebrada en Tampa (Florida, EE. UU.) desde el lunes y que concluye este jueves, ha sido un momento «importante de comunión, de fraternidad, de sinodalidad, de espíritu de colegialidad» para abordar temas que suscitan «preocupación» en todo el continente. Es el objetivo con el que nacieron estos encuentros en 1967. Y entre estas cuestiones –ha continuado explicando monseñor Cabrejos en un vídeomensaje hecho público por el CELAM– han sido las migraciones, analizadas en el contexto de los problemas «políticos, sociales, económicos y ambientales» que se viven en América Latina.

Un problema para el que el presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, monseñor José Horacio Gómez, ha pedido que «todos recemos unos por otros». El arzobispo de Los Ángeles compartió también el empeño de la Iglesia de su país por la nueva evangelización. «El Papa Francisco nos lanza diferentes llamadas a ser discípulos misioneros»; una llamada que todas las diócesis acogen con «distintos eventos y procesos» para movilizar cada vez a más fieles, para intentar responder al movimiento de creciente «desafiliación» de la Iglesia.

Indígenas repartidos por todo el continente

En el encuentro también se ha analizado todo lo que se vivió en torno al Sínodo sobre la Amazonia, a la luz de Querida Amazonia. La presentación de la exhortación postsinodal del Papa Francisco corrió a cargo de Mauricio López, secretario de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), que intervino mediante videoconferencia. Entre los «grandes retos» que plantea el Papa, está «prestar atención a la periferia, para que también se enriquezca el centro como núcleo de la Iglesia –subrayó monseñor Cabrejo, también arzobispo de Trujillo (Perú)–. Que no nos quedemos solo en el corazón [de la Iglesia] sino que vayamos a las partes más necesitadas».

Dentro de los problemas relativos a la custodia del medio ambiente, en las conversaciones entre los obispos americanos ha ocupado un lugar importante la situación de los pueblos originarios, comunidades indígenas que –han recordado los obispos– no están solo presentes en la Amazonia sino en otros muchos países latinoamericanos, además de en Estados Unidos y Canadá. En todos los países, es una prioridad para la Iglesia «trabajar con ellos para la reconciliación y una nueva alianza», subraya en el mismo mensaje monseñor Raymond Poisson, obispo de Saint-Jerôme y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Canadá.

Otras cuestiones que se han tratado en Tampa han sido la pastoral juvenil, la protección de menores y personas vulnerables, la realidad de los obispos eméritos y cómo sus hermanos más jóvenes pueden ofrecerles más apoyo y cercanía.

CELAM/Alfa y Omega