La Iglesia confía en que la visita del Papa sea un «espaldarazo» para las vocaciones juveniles
Desde la CEE, se espera que el viaje del Pontífice a España «ayude a reforzar» todo el trabajo que se realiza desde las diócesis en el ámbito de las vocaciones
La visita del Papa León XIV a España, el próximo mes de junio, será un «espaldarazo» al aumento de las vocaciones. Así lo ha considerado este martes 21 de abril el director del Servicio de Pastoral de la Vocación de la Conferencia Episcopal Española.
En un encuentro informativo celebrado en el marco de la 129º Asamblea Plenaria de la CEE para presentar la Jornada Mundial de oración por las vocaciones y la Jornada de vocaciones nativas, que se celebran este domingo, 26 de abril, Gallego ha confiado en que la visita del Pontífice «ayude a reforzar» todo el trabajo que se realiza desde las diócesis en el ámbito de las vocaciones.
«Cuando en otras citas del Papa ha habido dentro de su agenda un encuentro especial de él con los jóvenes, se ha constatado que de las muchas personas que lo viven como un interrogante, algunas dan el paso. Algunos se animan porque no deja de ser un tsunami espiritual, festivo, alegre, además de que para nosotros va a ser un acontecimiento histórico», ha subrayado Gallego.
Por ello, se ha mostrado esperanzado por el impacto que el viaje apostólico de León XIV, en el que visitará Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canarias y Tenerife, puede tener en «toda la pastoral sencilla del día a día que se hace en las diócesis», ha recogido la agencia EFE.
Estela del Congreso de Vocaciones
Este año el lema de las jornadas es Todos oramos por todos, que, según ha explicado Gallego, «prolonga la estela» del Congreso de Vocaciones que la Iglesia celebró en febrero del año pasado.
El objetivo es «animar a la vocación» y para ello desde el servicio de pastoral buscan generar una cultura vocacional que favorezca el reto de plantear la vida como vocación, promover todos los caminos vocacionales e invitar a toda la comunidad cristiana a orar y acompañar «las vocaciones que la Iglesia necesita en nuestro mundo».
Los frutos más importantes y bonitos
Por su parte, el director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), José María Calderón, ha asegurado que «de los frutos más importantes y bonitos» que puede dar el trabajo misionero es el de fomentar y hacer crecer las vocaciones nativas «con chicos y chicas que decidan consagrar su vida a Cristo» en aquellos lugares.
Calderón ha destacado que el número de sacerdotes nativos casi se ha triplicado en 40 años y ha pasado de 21.779 en 1998 a 62.829 en la actualidad.