La felicidad de los abuelos según sus nietos - Alfa y Omega

La felicidad de los abuelos según sus nietos

Alumnos de tres institutos retratan en actitud positiva a sus mayores en la muestra Contra la gravedad, expuesta en Matadero Madrid .«Esos momentos bonitos no pueden quedarse en una sola foto», explica una de las chicas

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
«Los mayores pueden llevar una vida activa», dice una profesora. Fotos cedidas por Teatro Español

«Mi abuela Encarna llevaba 20 años peleando contra un cáncer de mama. Era una luchadora, pero llegó un momento en que no podía más y tuvieron que darle quimioterapia. Entonces se nos ocurrió ir al hospital a celebrar su 69 cumpleaños, y adornamos su habitación con fotos, carteles y mensajes. Le regalamos una tarta de cumpleaños y le hicimos una foto en la que se la ve sonriendo. A ella no le gustaba que le hicieran fotos, pero aquí sale muy bien. Es una imagen preciosa que refleja cómo pasó su última semana. Creo que se fue feliz y muy contenta», dice Leyre, nieta de Encarna, cuando explica la foto favorita de su abuela, fallecida poco antes del inicio de la pandemia. La imagen es una de las 82 fotografías que se exponen hasta el 21 de noviembre en las Naves del Español en el Matadero, en Madrid, en una muestra que lleva por título Contra la gravedad.

Se trata de una exposición que aborda ahora su segunda edición, después de que el año pasado la visitaran más de 13.000 personas, con la que varios adolescentes de tres institutos de Secundaria de Madrid han querido reflejar la vida de los mayores –la mayoría ha retratado a sus abuelos– de un modo positivo.

De esta forma, aparecen ancianos haciendo deporte, trabajando en el huerto, cosiendo o realizando cualquiera de sus aficiones. Y también hay fotografías, como la de Encarna, que reflejan historias dolorosas, pero desde una óptica amable.

Fotos con el móvil

El objetivo de la iniciativa es ayudar a cambiar la mirada hacia la generación de nuestros mayores, y para ello se vale de las fotografías de los más jóvenes, que han captado a sus modelos en diferentes situaciones, la mayoría divertidas y en actitudes muy vitales. Para conseguirlo, los chavales recibieron una formación en fotografía a través del móvil que les ha permitido una mayor calidad a la hora de hacer las instantáneas.

La exposición ya estaba organizada antes de la pandemia y tras el confinamiento se tuvo que posponer, pero este contratiempo ha servido para ilustrar gráficamente y poner cara a la situación vivida por los más mayores durante este último año y medio de crisis sanitaria.

Encarna celebra celebra su 69 cumpleaños junto a su familia en el hospital. A la derecha: la alegría de recibir la visita de su nieto tras el confinamiento. Fotos cedidas por Teatro Español

«Los chicos han querido dar una visión positiva de la vejez, algo que ahora parece muy contracorriente, sobre todo después de lo que ha pasado durante esta pandemia», afirma Elvira Fernández, profesora del instituto Antonio Fraguas Forges, que ha participado en el proyecto. «En realidad, la vejez no tiene por qué ser una etapa pasiva de la vida, sino que se pueden seguir haciendo un montón de cosas y los mayores pueden seguir llevando una vida plena y activa», añade.

Para otro de los profesores implicados, Teodoro Santurino, del instituto Conde de Orgaz, esta experiencia «les ha servido a los alumnos para acercarse a una generación de la que no se pueden olvidar. Creo que es un modelo de cómo se pueden crear puentes entre generaciones. Después de un tiempo tan duro como el que hemos pasado, a los mayores –que son los que más han sufrido– les ha valido para hacerles llegar el mensaje de que no los hemos olvidado».

«Que no vuelva a ocurrir»

«Creo que esta iniciativa ha sido un gesto muy bonito», cuenta la nieta de Encarna, «pero en el día a día los mayores siguen experimentando mucha soledad. Esos momentos agradables no se pueden quedar en una sola foto. No podemos olvidar que ellos siguen ahí, en sus casas o en sus residencias; no podemos dejarlo ahí y ya está. Tenemos que tomar conciencia de lo que han sufrido y hacer lo posible para que no vuelva a ocurrir».