Hoy: reza con el salmo 50

Mi camino hacia la Pascua: hoy te proponemos… rezar el salmo 50. Durante siglos, el Miserere ha ayudado a muchos santos –reconocidos y desconocidos– a «andar en verdad» delante de Dios…

Alfa y Omega

Mi camino hacia la Pascua: hoy te proponemos… rezar el salmo 50. Durante siglos, el Miserere ha ayudado a muchos santos –reconocidos y desconocidos– a «andar en verdad» delante de Dios, a mostrarse con humildad delante de los méritos de Jesucristo, que son los únicos que importan. Es un salmo que se atribuye al rey David, que fue adúltero y asesino, pero del que la Escritura dice que «era un hombre según el corazón de Dios». Misericordia, Dios mío, por tu bondad…

Salmo 50

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
En la sentencia tendrás razón,
en el juicio resultarás inocente.
Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría,
que se alegren los huesos quebrantados.
Aparta de mi pecado tu vista,
borra en mí toda culpa.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti.
Líbrame de la sangre, oh Dios,
Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias.
Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
reconstruye las murallas de Jerusalén:
entonces aceptarás los sacrificios rituales,
ofrendas y holocaustos,
sobre tu altar se inmolarán novillos.

Desde Alfa y Omega te proponemos cada día de esta Cuaresma una idea, una actividad, una reflexión, un propósito que te ayuden a vivir en profundizar este Camino hacia la Pascua. ¿Te animas?