La generalización del uso habitual de anticonceptivos es, en estos momentos, la mayor alteración sistemática y programada de un sistema ecológico en nuestro planeta: la fertilidad humana. Resulta difícil de entender cómo es posible que, en una época en que se supone existe una gran preocupación por la ecología y la conservación natural de los ecosistemas de vida en nuestro planeta, a la vez nos acostumbramos a la modificación artificial y sistemática del cuerpo de las mujeres y hombres y de su fertilidad.