Francisco visita el Hogar de Cristo, que atiende a 25.000 personas

Tras reunirse con los jesuitas en el santuario de San Alberto Hurtado, Francisco visitó el Hogar de Cristo y bendijo la cena de las personas acogidas en él

Alfa y Omega
El Papa Francisco en el exterior del santuario de San Alberto Hurtado. Foto: CNS

Tras reunirse con los jesuitas en el santuario de San Alberto Hurtado, Francisco visitó el Hogar de Cristo y bendijo la cena de las personas acogidas en él

Fue intensa y llena de emociones la primera jornada completa que vivió el Santo Padre en tierra chilena. La última cita del día la mantuvo con los asistidos en el Hogar de Cristo, iniciativa creada por el sacerdote jesuita Alberto Hurtado el 19 de octubre de 1944, que atiende mensualmente a más de 25.000 personas en extrema pobreza, en las más de 500 obras que posee a lo largo del país.

Este último y más breve encuentro del día, tuvo lugar tras la visita a la tumba del santo y el encuentro privado con los sacerdotes de la Compañía de Jesús en el Santuario de San Alberto Hurtado

Liliana, una voluntaria que junto con un grupo de padres de Puente Alto da de comer cada día a 100 personas, afirmó delante del Papa que «para nosotros la solidaridad no solo es dar algo material a quien más lo necesita, sino que es escuchar y acompañar. Porque, muchas veces, un abrazo es mucho más útil y mucho mejor que dar algo material».

El Santo Padre bendijo los alimentos los alimentos que iban a ser repartidos por los acogidos, y las manos «de quienes lo hicieron, quienes los reparten y quienes los reciben» y oró para que este compartir «enseñe a compartir el camino, la vida y luego el cielo».

Regaló al Hogar una imagen de Cristo Misericordioso, y recibió de manos de una de las personas huéspedes del Hogar, una inmigrante siria en el país, el Libro del Pueblo de Dios, forrado con una tela de arpillera creada por voluntarias y acogidas de la hospedería de mujeres del Hogar de Cristo, con la representación de la imagen de Jesucristo con una oveja en sus brazos tomando mate con el Padre Hurtado y sus amigos.

Tras rezar junto a los presentes el Padrenuestro, Papa Francisco impartió su Bendición Apostólica y se trasladó a la Nunciatura Apostólica para cenar en privado y descansar.

Vatican News/Alfa y Omega