Francisco recuerda a Asia Bibi, víctima de «la furia del demonio»

Redacción
Foto: CNS

El Papa ha recordado este miércoles a Asia Bibi, la cristiana pakistaní que pasó ocho años en el corredor de la muerte por una acusación de blasfemia. Para el Santo Padre, es un ejemplo de la persecución religiosa que sufren muchos cristianos en el mundo, fruto de «la furia del demonio».

Cuando los cristianos sufren la «furia, el odio» del mundo –ha explicado Francisco el miércoles en la Misa de Santa Marta–, estos proceden de «la venganza del demonio derrotado. Es así hasta hoy, en la Iglesia. Pensemos en tantos cristianos cruelmente perseguidos. En estos días los periódicos hablaban de Asia Bibi: nueve años en prisión, sufriendo. Es la fura del demonio».

Después de que su condena a muerte fuera anulada por el Tribunal Supremo de Pakistán el 31 de octubre de 2018, decisión que se ratificó en enero de 2019, en mayo del año pasado Asia y su marido dejaron Pakistán y encontraron asilo en Canadá. Estas semanas, ha concedido entrevistas a diversos medios, entre ellos Alfa y Omega.

Se trata de algo que ya ocurrió con Jesús, que además de ser crucificado fue flagelado y, en la cruz, a diferencia de los dos ladrones fue objeto de burlas; y con «muchos santos» martirizados a lo largo de los siglos. Contra ellos no hay «solo una sentencia de muerte: hay más. Hay humillación, hay furia. Y cuando hay furia en la persecución de un cristiano, de una persona, está el diablo».

Es uno de los estilos del demonio. Pero –advirtió Francisco– hay otro: «La seducción con las promesas del mundo, como quería hacer con Jesús en el desierto, para que cambie el plan de redención. Y si eso no funciona, furia. El demonio no tiene palabras contundentes. Su orgullo es tan grande que intenta destruir, y destruye disfrutando de la destrucción con furia».

Alfa y Omega