Francisco pide unidad en las familias y en la Iglesia

El Papa ha vuelto a recordar este lunes a las familias que se encuentran confinadas, y que a veces sufren problemas de violencia. Ha prevenido además contra «los reproches que hacen la división» en la Iglesia, y ha recordado que hay diferencias legítimas si se viven bajo el único Pastor, Jesús

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Foto: Vatican Media

El Papa ha vuelto a recordar este lunes a las familias que se encuentran confinadas, y que a veces sufren problemas de violencia. Ha prevenido además contra «los reproches que hacen la división» en la Iglesia, y ha recordado que hay diferencias legítimas si se viven bajo el único Pastor, Jesús

Francisco ha recordado este lunes, en su Misa en Casa Santa Marta, a las personas que sufren violencia doméstica, un problema que se ha podido ver agravado por el confinamiento. Al comienzo de la Eucaristía, ha querido ofrecerla una vez más por todas las familias que permanecen encerradas en casa. Por un lado, «intentan hacer muchas cosas nuevas, [hay] mucha creatividad con los niños, con todos, para ir adelante». Pero por otro lado ha apuntado que «a veces hay violencia doméstica. Oremos por las familias, para que continúen en paz con creatividad y paciencia».

La unidad, pero esta vez en el seno de la misma Iglesia, ha sido también el tema de la homilía, inspirada en el pasaje de los Hechos de los Apóstoles en el que algunos cristianos acusan a Pedro de haber comido con gentiles. «Siempre hay en la Iglesia este espíritu de “nosotros somos los justos, los otros los pecadores”», ha reconocido el Santo Padre.

Era así ya en tiempos de Jesús, cuando existían hasta cuatro grandes grupos religiosos (fariseos, saduceos, zelotes y esenios). Él mismo fue reprochado por juntarse con pecadores. Se trata de «una enfermedad que surge de las ideologías o partidos religiosos».

En dicho contexto, el Papa ha llamado la atención sobre «ese reproche que hace la división. Hay ideas, posiciones que hacen la división, hasta el punto de que la división es más importante que la unidad. Mi idea es más importante que el Espíritu Santo que nos guía».

Como un río

Citando a un cardenal y obispo emérito que vive en el Vaticano, Francisco ha explicado que «la Iglesia es como un río. Algunos están más de este lado, otros del otro, pero lo importante es que todos están dentro del río». Las peculiaridades, matizó, son lícitas, no dividen. El río es así de ancho «porque el Señor lo quiere».

En relación con esto, el Santo Padre ha aludido también al Evangelio del día, en el que Jesús subraya que «tengo otras ovejas que no vienen de este redil. Tengo que conducirlas también». «Este “todos” en Jesús es muy importante», pues marca «la visión del Señor, que vino por todos y murió por todos». Incluso, ha recalcado, «por ese miserable que me hizo la vida imposible», y por quienes no creen o son de otras religiones.

«Tenemos un redentor, una unidad» por encima de las divisiones, ha concluido. «Pensad en nosotros hace 50 años, después del Concilio, las divisiones que sufrió la Iglesia. “Yo soy de este lado, tú así…”. Es legítimo pensar así, pero en la unidad de la Iglesia, bajo el Pastor Jesús».

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