¡Feliz Navidad!

Alfa y Omega desea, de corazón, a todos sus lectores, en esta Navidad de 2013, la plenitud de gozo y de esperanza que brota del Nacimiento de Cristo, Hijo de Dios y de María, y un año 2014 lleno de las bendiciones de Dios

Colaborador

Alfa y Omega desea, de corazón, a todos sus lectores, en esta Navidad de 2013, la plenitud de gozo y de esperanza que brota del Nacimiento de Cristo, Hijo de Dios y de María, y un año 2014 lleno de las bendiciones de Dios

«Virgen y Madre María,
tú que, movida por el Espíritu,
acogiste al Verbo de la vida
en la profundidad de tu humilde fe,
totalmente entregada al Eterno,
ayúdanos a decir nuestro Sí
ante la urgencia, más imperiosa que nunca,
de hacer resonar la Buena Noticia de Jesús»

(Papa Francisco, Evangelii gaudium 288)

Esta obra, Paisaje de invierno con la adoración de los pastores, fue dada a conocer en 2007, y se catalogó como obra de Francisco Collantes (ca. 1599-1656), uno de los primeros artistas españoles especializados en pintura de paisaje, donde, con mucha frecuencia, incluye pequeñas escenas narrativas. El interés de esta obra radica en que se trata de su única escena invernal conocida; le hubiera encantado a Brueghel. Como ha comentado La Verdad, de Pamplona, el pintor se ha detenido en la descripción cuidadosa de personajes a los que ha vestido con una gran variedad de trajes y que, a la manera de un nacimiento, se dirigen al Portal en parejas o individualmente. Ese escenario invernal tan cuidadosamente construido sirve al artista para subrayar la calidez e intimidad de la escena que se desarrolla en el portal de Belén, que, aunque desplazada al extremo izquierdo, se convierte en el foco narrativo del cuadro y llena de significado el paisaje blanco… ¡y la tierra entera y toda la Historia!

El anuncio a los pastores de Belén hoy sigue vivo y resonando con toda su fuerza:

«No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre… Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre» (Lc 2, 10-12.16).