Farolillos, misas de madrugada, fiestas… Así es la Navidad de los niños de la calle de Manila

En los hogares de la fundación ANAK-TnK, que recibirá las felicitaciones de Navidad de los niños españoles gracias a la campaña de Pequealfa, «niños y trabajadores se pasan semanas preparando adornos navideños». Los nueve días antes de Navidad, se preparan yendo a Misa cada día, de madrugada

María Martínez López
Foto: ANAK-Tnk

En los hogares de la fundación ANAK-TnK, que recibirá las felicitaciones de Navidad de los niños españoles gracias a la campaña de PequeAlfa, «niños y trabajadores se pasan semanas preparando adornos navideños». Los nueve días antes de Navidad, se preparan yendo a Misa cada día, de madrugada

«En Filipinas, la época navideña empieza muy pronto. Desde septiembre, todos los canales de televisión van dando la cuenta atrás desde los 100 días antes de Navidad». Lo cuenta Elise Cruse, una de las trabajadoras de la fundación ANAK-TnK (Puente para la infancia en tagalo, el idioma de Filipinas).

Los 350 niños de la calle y con discapacidad que esta fundación atiende en sus 20 centros de Manila son los que, dentro de unos días, van a recibir las cartas y felicitaciones de Navidad que los niños españoles les manden a través del Pequealfa y el programa de Radio María La hora feliz. Por ello, Alfa y Omega ha querido saber un poco más sobre cómo viven las fiestas estos niños.

«En los hogares de la fundación –explica Elise–, los niños y los trabajadores se pasan semanas preparando adornos de Navidad. Les pedimos que los hagan con material reciclado, y son muy creativos». El primer domingo de Adviento niños y adultos ponen el árbol de Navidad en los centros, y «por supuesto, cada casa tiene su belén. A veces lo ponen los mismos niños».

Paroles, una herencia española

Uno de los adornos favoritos de los filipinos, pequeños y grandes, son los paroles o farolillos con forma de flor o estrella hechos con bambú. La palabra parol viene, precisamente, del español farol, porque hasta 1898, Filipinas era parte de España y bastante gente hablaba español.

Otra tradición «muy importante en la cultura filipina» –continúa Elise– es la Simbang Gábi, o Misa del gallo. Pero, a diferencia de España, esta expresión no se refiere a la Misa de Nochebuena, «sino a una Misa que se celebra los nueve días antes de Navidad como preparación para esa fiesta y en honor de la Virgen María. Desde los centros vamos todos muy pronto, alrededor de las cuatro de la madrugada».

El día de Nochebuena, cuenta la trabajadora, «los niños de cada uno de los centros van a la Misa de Nochebuena en su parroquia, que es donde van todo el año. Los centros donde hay niños más pequeños van a una Misa que sea un poco antes», para que no estén muy cansados y puedan vivir bien la celebración. Al día siguiente, el director de la fundación, el sacerdote Matthieu Dauchez, visita todos los centros y cada niño abre su regalo.

Una gran fiesta, y actividades especiales

Además de celebrar la Navidad con sus parroquias, también hay una gran fiesta en la que se reúnen todos los niños de la calle que vivenen los hogares de la fundación. «Este año, será el sábado 23 de diciembre. Empezaremos con la Misa, y luego habrá juegos, bailes, canciones y comida rica para disfrutar todos juntos».

En esta fiesta participan también algunos de los niños de los suburbios a los que la fundación ayuda con educación, comida y atención sanitaria. En esos barrios, los más pobres de la ciudad, los centros de día de ANAK-TnK tienen actividades navideñas especiales, salvo en Nochebuena. «Esos niños sí viven con sus familias, y pasan la Navidad todos juntos».

Los niños de la calle de los hogares no tienen tanta suerte. Solo unos pocos tienen la suerte de visitar a sus familias algún día en Navidad. Para el resto, que esos días –recuerda Elise– suelen estar un poco alicaídos porque sienten con más dureza la separación de sus familias, «organizamos torneos deportivos y otros actos para que puedan disfrutar».

María Martínez López