Es necesario aferrarse a la fe: Dios es bueno - Alfa y Omega

Es necesario aferrarse a la fe: Dios es bueno

Redacción

El obispo de León, monseñor Julián López, ha presidido la misa-funeral conjunta que se ha celebrado en el Pabellón Polideportivo de Santa Lucía de Gordón por la memoria de los seis mineros fallecidos en el accidente mortal registrado la semana pasada en el Pozo Emilio del Valle, en León. En su homilía de esta celebración –de la que Alfa y Omega, al cierre de nuestra anterior edición, no pudo dar noticia–, monseñor López subrayó «el dolor inmenso que representan estas seis vidas brutalmente rotas», a la vez que transmitió su «cercanía afectuosa junto con el consuelo de la fe, a la vez que hacemos votos por la completa recuperación de los heridos y por el futuro de la minería, que no queremos que se vea afectado por el drama que estamos viviendo».

El obispo de León ha recalcado que «la vida humana, nuestro mayor tesoro, es un bien demasiado frágil. La muerte de estos mineros nos ha sobrecogido a todos, a la vez que nos ha recordado la fragilidad del ser humano. No es fácil en estas dolorosas circunstancias vivir en la fe y en la esperanza un hecho así. Sin embargo, aun en medio de la tristeza que nos embarga, la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión. Es necesario aferrarse a la fe y a la certeza de que, pese a todo, Dios es fiel y es bueno para con los que lo esperan y lo buscan».