Erik Varden: «La conversión nace de la lucha personal»
El obispo noruego pronuncia la segunda meditación de los Ejercicios espirituales del Papa y la curia romana
La enseñanza de san Bernardo de Claraval sobre la conversión nace «de la lucha personal, al aprender a no dar por sentado que su camino es siempre el correcto, instruido por la experiencia, las heridas y las provocaciones para cuestionar su presunción y maravillarse ante la justicia misericordiosa de Dios». Así lo explicó este lunes Erik Varden, obispo trapense de Trondheim y monje de la Orden Cisterciense de la Estrecha Observancia, en la segunda de las meditaciones para los Ejercicios espirituales del Papa y de la curia romana.
#23febrero En su segunda meditación de #Cuaresma para el #PapaLeonXIV y la Curia Romana, el monje y obispo noruego de Trondheim Erik Varden habló del «San Bernardo idealista».⬇️https://t.co/BfvpNwT9q9
— Vatican News (@vaticannews_es) February 23, 2026
Para Varden, el santo del Císter es un «excelente compañero» en el «éxodo cuaresmal del egocentrismo y el orgullo hacia el amor de Dios que todo lo ilumina». Bernardo solía ser flexible «en la observancia de ciertos procedimientos que, por lo demás, afirmaba defender», pero su visión de las necesidades de la Iglesia «le llevaba a veces a adoptar posiciones rígidas», con un «fiero espíritu partidista».

Sin embargo, subrayó el predicador, «no era un hipócrita», sino más bien «genuinamente humilde, dedicado a Dios, capaz de ternura y amabilidad, un amigo fiel capaz de hacerse amigo de antiguos enemigos, y un testigo convincente del amor de Dios. Era, y sigue siendo, una figura fascinante».
Con Thomas Merton
A continuación, señaló una cierta «similitud de carácter» entre Bernardo de Claraval y Thomas Merton, escritor y monje trapense estadounidense, que se dedicó principalmente a los temas del ecumenismo, el diálogo interreligioso, la paz y los derechos civiles. Bernardo, para Varden, no conocía la «electricidad» de la mente de Merton, como la definía Dom James Fox, abad de Gethsemani, en Kentucky, «pero la suya era también una naturaleza mercurial que tenía y debía equilibrar enormes tensiones».
«Merton irritaba a Fox con sus ideas, intuiciones e insistencias —explicó el prelado noruego—, pero Fox sabía que Merton era sincero». Y concluyó que la enseñanza de Bernardo sobre la conversión «nace de una cultura bíblica sin igual y de nociones teológicas bien ponderadas».
En su primera predicación, el predicador noruego explicó que la Iglesia infunde paz en medio del programa cuaresmal, y que es hora de articular la radicalidad de la paz cristiana. Esta es una paz «que el mundo no puede dar» y que «da testimonio de la presencia constante de Jesús en nosotros». Y recuerda que «la fidelidad al ejemplo y a los mandamientos de Cristo es el sello distintivo de la autenticidad cristiana».