El Vaticano manifiesta su «preocupación» ante el plan israelí de anexión en Cisjordania

El secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, ha hablado por teléfono este miércoles con el jefe negociador y secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erekat. La Santa Sede ha manifestado su preocupación «por eventuales actos que puedan comprometer el diálogo»

Alfa y Omega
Foto: CNS

El secretario de la Santa Sede para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher, ha hablado por teléfono este miércoles con el jefe negociador y secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erekat. La Santa Sede ha manifestado su preocupación «por eventuales actos que puedan comprometer el diálogo»

La Santa Sede ha abogado una vez más por la solución de los dos Estados al conflicto en Oriente Próximo y ha expresado su «preocupación» ante el plan del Gobierno de Israel de acometer anexiones en parte de Cisjordania. Esto, según ha manifestado, podría «comprometer el diálogo» entre palestinos e israelíes.

Así lo ha comunicado este miércoles la Oficina de Prensa de la Santa Sede, al tiempo que daba a conocer que el secretario para las Relaciones con los Estados, Paul Richard Gallagher, ha mantenido este miércoles una conversación por teléfono con el jefe negociador y secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina, Saeb Erekat.

«La Santa Sede sigue atentamente la situación y expresa preocupación por eventuales actos que puedan comprometer ulteriormente el diálogo, esperando que los israelíes y los palestinos puedan encontrar de nuevo y pronto la posibilidad de negociar directamente un acuerdo, con la ayuda de la Comunidad Internacional, para que la paz pueda finalmente reinar en Tierra Santa, tan amada por judíos, cristianos y musulmanes», asegura la nota.

Informar a la Santa Sede

El motivo de la conversación con Erekat, según informa el Vaticano, era «informar a la Santa Sede sobre los recientes eventos en territorio palestino y la posibilidad de que la soberanía israelí sea aplicada de forma unilateral en dichas zonas, lo que comprometería ulteriormente el proceso de paz».

El nuevo Gobierno de coalición israelí, liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu y el centrista Benny Gantz, ha puesto fin a la crisis política más larga de Israel con un programa centrado en la recuperación económica por la crisis de la pandemia del nuevo coronavirus y la anexión de parte de Cisjordania.

La Santa Sede insiste en que el respeto de la legalidad internacional así como de las resoluciones de la ONU «es un elemento indispensable para los dos pueblos puedan vivir uno al lado del otro, con las fronteras internacionalmente reconocidas antes de 1967».

Riesgo de una «escalada de las tensiones»

Al anunciarse la formación del nuevo Gobierno, el Consejo Mundial de las Iglesias y el Consejo de la Iglesias de Oriente Medio emitieron un comunicado en el que aseguraban que «la anexión unilateral de aún más parte del territorio que les queda a los palestinos no puede llevar a la justicia o la paz, sino solo a más injusticia, desposesión, escalada de las tensiones, desestabilización regional y una mayor erosión del respeto por el Derecho internacional». Por ello, pedían a la Unión Europea que «dicha anexión se encuentre con consecuencias reales, al menos proporcionales a las que adoptó la UE como respuesta a la anexión de Crimea por parte de Rusia».

Los patriarcas y cabezas eclesiales de Tierra Santa, por su parte, extendían el llamamiento a Estados Unidos, la Federación Rusa y Naciones Unidas. Les pedían «una iniciativa de paz con plazos y fases delimitados en línea con el Derecho internacional y las resoluciones» de la ONU.

EP/Alfa y Omega