Se prepara la llegada del caso Becciu a los tribunales

El abogado italiano Gianluca Peronese coordinará las acusaciones en los casos relativos a delitos financieros como los que han salpicado al cardenal Giovanni Angelo Becciu

Redacción
Foot: CNS

El Vaticano ha fichado al abogado italiano Gianluca Perone, profesor de Derecho Comercial en la Universidad Roma, como promotor de justicia aplicado del Vaticano, según informó la oficina de prensa de la Santa Sede en un comunicado que recoge Europa Press.

Con el nombramiento de Perone, el Vaticano aprovecha una de las posibilidades que ofrece una de las últimas reformas del Papa Francisco. La Ley CCCLI sobre el sistema judicial del Estado de la Ciudad del Vaticano, promulgada en marzo, contemplaba entre otras medidas la posibilidad de nombrar «promotores de justicia aplicados», fiscales adicionales especializados en algún ámbito, para hacer frente a «necesidades específicas» que pudieran surgir. El nombramiento tiene una duración de tres años.

Según su currículum, Perone es experto en derecho empresarial y bancario. Es de prever, por tanto, que su papel en el Tribunal de la Santa Sede estará relacionado con los casos relativos a delitos financieros como por ejemplo el caso de la compra opaca de un edificio de lujo en Londres, o los que han forzado la dimisión del ex prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Giovanni Angelo Becciu.

Denuncia por difamación

Becciu, que renunció a su cargo este jueves a petición del Papa en un gesto insólito en el que le fueron también cancelados sus «derechos relacionados con el cardenalato», todavía no ha sido imputado formalmente por la justicia del Vaticano y defiende su inocencia. El nombramiento de un nuevo fiscal especializado en este ámbito hace pensar que la Santa Sede está preparándose para hacerlo.

Con todo, este no será el único lugar al que llegue el caso Becciu. El lunes, la agencia italiana Ansa el abogado Ivano Lai hizo público que en nombre de la familia Becciu había presentado sendas denuncias por calumnias y difamación y por filtración ilícita de información y documentos confidenciales. Esta segunda acusación parece dirigirse contra el reportaje publicado el 25 de septiembre por la revista L’Espresso, en el que se ilustraban con cartas y otros documentos algunas de las operaciones presuntamente ilícitas de los Becciu.

Opacidad en la gestión del Óbolo de San Pedro

Según el reportaje, el cardenal Becciu habría maniobrado con fines opacos en la gestión del Óbolo de San Pedro, el fondo que recoge los donativos de los fieles para las obras de caridad del Papa. Además se le acusa de haber transferido dinero hasta la cooperativa Spes, cuyo representante legal es su hermano, Tonino Becciu.

Asimismo, el nombre de Becciu ha sido vinculado con la compraventa con fondos reservados de la secretaría de Estado de un inmueble de lujo en Londres que ha acabado en un agujero económico en las arcas del Vaticano.

Esta operación se gestó cuando el cardenal Becciu era sustituto de la Secretaría de Estado, uno de los cargos con mayor influencia en la Curia romana, equivalente a la figura de jefe de gabinete. Como consecuencia de las investigaciones fue arrestado el agente inmobiliario italiano Gianluigi Torzi, quien según las indagaciones de la fiscalía del Vaticano habría pilotado la compra opaca, pero acabó siendo puesto en libertad con cargos.