Becciu desmiente las acusaciones: el dinero «fue para Cáritas»

El cardenal Giovanni Angelo Becciu ha afirmado en rueda de prensa que era potestad suya como sustituto de la Secretaría de Estado destinar a Cáritas de su diócesis 100.000 euros, que según él no pasaron a la cooperativa que dirige su hermano

Redacción
Foto: CNS / Paul Haring

«Me parece extraño que me acusen de esto. Esos 100.000 euros, es cierto, los destiné a Cáritas. Queda a criterio del sustituto destinar las sumas que están en un fondo particular destinado a Cáritas, para apoyar diversas obras». Con estas palabra se ha defendido este viernes en rueda de prensa el cardenal Giovanni Angelo Becciu, cuya renuncia aceptó el Papa Francisco por sorpresa el jueves a última hora de la tarde.

«En siete u ocho años nunca había hecho una labor de apoyo a Cerdeña. Supe que en mi diócesis había una emergencia especialmente por desempleo, y quise destinar a Cáritas esos 100.000 euros», que «siguen ahí. No sé por qué me acusan de malversación de fondos». El mensaje que quería transmitir el hasta ahora prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, explica la agencia italiana ANSA, es que el dinero no pasó de Caritas a la cooperativa que gestiona su hermano en Ozieri, tal como afirmaba en un reportaje este viernes la revista L’Espresso, que hablaba también de otros 600.000 euros, supuestamente conseguidos por el cardenal de la Conferencia Episcopal Italiana.

Encuentro de 20 minutos

Por otro lado, «para el palacio de Londres» implicado en una operación de compraventa que está siendo investigada por indicios de corrupción, «no se usó el Óbolo de San Pedro», ha afirmado Becciu en rueda de prensa. «La Secretaría de Estado tenía un fondo, tenía que crecer». Con todo, esta cuestión no se habló este jueves en su encuentro con el Papa, que duró «20 minutos».

«Me siento un poco aturdido», ha reconocido el purpurado. «Ayer hasta las 6:02 horas me sentí amigo del Papa, fiel ejecutor del Papa. Entonces el Papa dice que ya no tiene fe en mí porque los magistrados denunciaron que habría cometido actos de malversación de fondos». «Renuevo mi confianza en el Santo Padre. Al convertirme en cardenal prometí dar mi vida por la Iglesia y por el Papa. Hoy renuevo mi confianza».

Especulación en paraísos fiscales

Las palabras de Becciu traslucen que su renuncia fue solicitada por Francisco, o al menos que la presentó a causa de la manifiesta pérdida de confianza que se manifestó en la audiencia del jueves tarde. En las últimas décadas, un movimiento similar solo se había producido en dos casos: con la renuncia del cardenal escocés Keith O’Brien a sus derechos cardenalicios y con la destitución (y posterior reducción al estado laical) del cardenal estadounidense Theodore McCarrick. Ambas se produjeron a causa de escándalos sexuales.

Según publica L’Espresso, la gestión económica de Becciu también puede estar bajo sospecha por haber confiado «toda la caja vaticana al financiero Enrico Crasso», que anteriormente trabajaba en Credit Suisse. Este «dirigió las inversiones vaticanas hacia fondos especulativos con sede en paraísos fiscales».