El único centro comunitario de salud mental en el Valle de Bekaa, Líbano, es español

La Fundación Promoción Social de la Cultura comenzó este proyecto con la ayuda de Cooperación Española en 2015 para atender los problemas de salud mental de la población libanesa y del millón de refugiados sirios que viven allí

Laura García Pesquera

La Fundación Promoción Social de la Cultura comenzó este proyecto con la ayuda de Cooperación Española en 2015 para atender los problemas de salud mental de la población libanesa y del millón de refugiados sirios que viven allí

El centro comunitario de salud mental surge en 2015, aunque la Fundación Promoción Social de la Cultura (FPSC) tiene presencia en el Líbano desde hace más de 20 años según cuenta su director de ayuda humanitaria, Enric Roig. El proyecto incluye varios ejes, aunque la idea principal es la atención a los problemas de salud mental derivados de la crisis siria.

El Valle de Bekaa, lugar en el que se sitúa la clínica, se encuentra muy próximo a la frontera con Siria. Desde allí han llegado más de un millón de refugiados al país del cedro. Ahora, «es posible que haya más refugiados que población local».

«Las consecuencias de una guerra en la salud mental de los que la viven no necesariamente aparecen de inmediato». Por ello, la clínica de salud mental ofrece consultas con psicólogos o psiquiatras gratuitas, al igual que la medicación psicotrópica. Se sitúa en un centro de atención primaria de tal manera que «al entrar, nadie sabe si vas al dentista o al psicólogo».

Ir al psicólogo no está muy bien visto «por miedo a que los demás piensen que están locos». De ahí que hayan optado por salir «en busca de la gente» que concuerda con el trabajo de «prevención y promoción de la salud mental» que realiza un equipo que «trata de identificar los problemas antes de que se manifiesten». Además, muchas de las personas a las que se atiende pueden «padecer un trastorno o atravesar un momento de crisis emocional». Por eso, también se trabaja en un protocolo de actuación en situaciones de crisis de salud mental que tiene ya casi 200 trabajadores humanitarios formados.

La clínica es financiada por Cooperación Española (AECID) además de contar con el apoyo y las aportaciones de muchos donantes privados, y la colaboración de ACNUR y Médicos del mundo. También cuentan con el Ministerio de Salud libanés, quien determina el modelo de clínica. «En general, las autoridades libanesas han apoyado y facilitado el proyecto». Y, aunque a nivel local alguna vez ha habido alguna «resistencia inicial», una vez que en los ayuntamientos ven el beneficio que tiene para la población «suelen colaborar».

Laura García Pesquera