El Santo Padre ya ha aterrizado en Uruguay y comienza su periplo por América Latina
León XIV ha asegurado a bordo del avión que nunca tuvo dudas sobre este viaje. Eva Fernández le ha entregado una matrícula alusiva a un posible viaje a Santiago de Compostela
El Papa León XIV ya se encuentra en Uruguay. En la tarde de este viernes (un poco antes de las 16:30 hora local) el avión de Ita Airways ha aterrizado en el aeropuerto internacional de Montevideo-Carrasco General Cesáreo L. Berisso. El vehículo en el que viaja el Santo Padre ya recorre las calles de Montevideo rumbo a la plaza Independencia. Allí, a las 17:30 locales (21:30 españolas) tendrá lugar la ceremonia de bienvenida y, 15 minutos después, el encuentro con las autoridades, sociedad civil y Cuerpo Diplomático. Será su primer discurso, pronunciado en el país más secularizado de América Latina.
Comienza así su largo viaje por América Latina que en los próximos doce días le llevará también a Argentina y Perú. Un periplo sobre el que ha asegurado que «nunca tuve dudas», a pesar de haber sido operado de un adenocarcinoma que supuso la extirpación del lóbulo inferior de su pulmón derecho hace menos de un mes, el 13 de octubre. Muchos «tenían dudas», ha asegurado a los periodistas que lo acompaña en el vuelo papal.
Pero «desde el primer día nunca tuve dudas: estaba convencido de que el viaje debía llevarse a cabo». El Papa ha repetido varias veces que está «feliz» de iniciar este viaje en el que recorrerá más de 30.000 kilómetros y visitará 14 localidades, con más de 50 encuentros y unos 40 discursos. «Doy gracias a Dios y agradezco a los maravillosos asistentes médicos que están aquí hoy. Puedo decir que me siento bastante bien, ustedes son testigos de ello».
La ciudad de #Montevideo sale a las calles para recibir al #Papa que en breve pronunciará su primer discurso ante las autoridades. #ElPapaenUruguay https://t.co/ydX834cxRA
— Eva Fernández (@evaenlaradio) November 6, 2026
La «misión del Obispo de Roma, del Papa» consiste en «compartir la alegría del Evangelio y anunciar la buena nueva, caminar junto a la gente, expresando esa cercanía que para ellos es tan importante tanto en los momentos de alegría como de tristeza», ha subrayado el Pontífice en su saludo a los 82 periodistas que le acompañan, procedentes de todas partes del mundo (diez de los países visitados).
Antes de abrirse paso entre las dos filas de asientos para la habitual ronda de saludos, el Papa ha reiterado la prioridad de este sexto viaje apostólico a tres países de América Latina, cada uno con «una historia totalmente peculiar», con «muchas cosas en común», pero también «muchas diferencias». Pretende, ha dicho, encontrarse con pueblos y culturas y llevarles «un mensaje de esperanza».
La parte más larga será en Perú: un «regreso a casa» a la tierra en la que fue misionero durante más de 20 años, en concreto a Chiclayo, diócesis del norte de la que fue obispo. «Para mí representa uno de mis muchos hogares», confiesa de hecho el Papa. «Estoy feliz de poder volver».
En cuanto a la etapa argentina, ha declarado que es «un homenaje» al Papa Francisco, «en el sentido de que visito su país, al que él no ha podido ir», pero la prioridad es visitar este importante país. A quienes le preguntaban si se sentía diferente, de alguna manera más cómodo hablando en español, la lengua que aprendió durante la misión, León responde: «Esperad y veréis, hay quien dice que hay diferencias significativas…».
Invitación a España
Entre los regalos más curiosos que los periodistas le han entregado, destaca una matrícula de coche que le ha entregado Eva Fernández, corresponsal de COPE y colaboradora de Alfa y Omega. Alude a la peregrinación que ya hizo a Santiago de Compostela y que se espera que repita el año que viene, Año Santo Compostelano. Los fieles españoles esperan ahora que vuelva en avión y como Papa. ¿Lo hará? «Si quisiera, lo haría. Una cosa es lo que se quiere, y otra muy distinta es lo que se puede hacer».
Además, el Santo Padre se emocionó al escuchar la historia de Pablo Reneo, joven español que pudo saludarle el pasado mes de junio en el encuentro en el Movistar Arena, durante su visita a Madrid, y fallecido de cáncer el pasado mes de septiembre. Le han enseñado una foto en la que junto a su novia, Teresa, le estrechaba la mano.
El Pontífice dejó una dedicatoria y una firma sobre la fotografía: «Con mis bendiciones, León PP. XIV», escribió. Una bendición sobre todo para sus padres, Alberto y Nieves, que lloran la pérdida de este hijo «sencillo y lleno de vida», como le escribieron en una carta.
Pablo, miembro del Camino Neocatecumenal, tenía 18 años cuando, en julio de 2024, le diagnosticaron un osteosarcoma blástico en la tibia derecha, un tumor óseo muy agresivo. Acababa de empezar a planificar su futuro: quería estudiar Farmacia en la universidad y formar una familia con Teresa. En cambio, durante dos años solo conoció la quimioterapia, la radioterapia y dos intervenciones quirúrgicas. Tratamientos muy duros, unos diez protocolos terapéuticos diferentes; sin embargo, la enfermedad siguió avanzando.

Presentación de Montse Alvarado
El intercambio ha servido asimismo para presentar oficialmente a la nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación, Monserrat Alvarado: «Muchos de ustedes ya la conocen». Desde el pasado 1 de noviembre «se ha incorporado al team vaticano» para desempeñar «esta importante función como prefecta, sucediendo a Paolo Ruffini, que ha concluido su servicio», ha explicado el Papa.
«Y ahora —añade— podemos contar con la valiosa experiencia, la creatividad y la vitalidad de Montse, que nos acompañará en este viaje y ayudará al Vaticano y a mí personalmente en un ámbito fundamental como es el de la comunicación».
Otros regalos han sido un sombrero típicamente andino procedente de Chuluchanas, primera parada de su misión en Perú, o una pelota de béisbol de los White Sox de Chicago. El Papa la ha firmado y bromeado con el periodista que le tiende el rotulador: «Cuidado, ya me he gastado otras sotanas así». Luego, a la pregunta «¿de dónde saca fuerzas para hacer este viaje?», responde: «De la fe; el Señor es muy generoso conmigo». ¿Su secreto? «Buenos médicos y una vida sana».
A los corresponsales de medios estadounidenses que le preguntaban por su voto enviado por correo para las elecciones de mitad de legislatura, el Papa León responde: «Ya he hecho una declaración al respecto; estoy orgulloso de ser estadounidense y de ejercer mi derecho al voto». Al tiempo que explica que no ha votado en Perú —del que también es ciudadano— porque no existía la «posibilidad» técnica de votar a distancia. Sin embargo, si hubiera podido, lo habría hecho: «Es algo bueno».

¿Qué ha dicho sobre su salud?
León XIV ha respondido a múltiples preguntas sobre su salud. Ha explicado que, en Lourdes, «no había ningún indicio de problemas; sorprendentemente, en lo esencial, todo iba bien. Estaba mucho más preocupado por la salud de las personas que se encontraban allí».
Y ahora, tras la operación, ¿cuál es la prioridad del pontificado? «Un sentido de compromiso por seguir estando cerca de quienes están enfermos, pero también me gustaría decirle a la gente que la sanidad debe ser un derecho para todos». A quienes padecen cáncer, el Pontífice les envía un mensaje concreto: «No tengáis miedo, el diagnóstico precoz es el mejor camino, por lo que los controles periódicos son una bendición».
El Papa explica además que pasó su estancia en el Gemelli leyendo «el breviario, el libro de oraciones y los periódicos» y que aún no ha vuelto a jugar al tenis: «Todavía no, pero lo haré».
Ampliando la mirada hacia Ucrania, sobre la tregua en Oleshky que él mismo deseó y promovió, comenta: «Gracias a Dios por lo que se ha conseguido, pero aún queda mucho por hacer para alcanzar la paz».