El Santo Padre pregunta a las monjas: «¿Cuánto sacia el Señor mi sed de vida?»
En un encuentro con varias congregaciones de visita les ha deseado «que Cristo habite en vuestros corazones por la fe, y estéis arraigadas y edificadas en el amor»
«La luz de grandes modelos de vida espiritual del pasado ha suscitado y hecho crecer nuevos caminos de servicio, sobre todo en relación a los más débiles», ha dicho León XIV a las religiosas que le han visitado en la mañana de este lunes en el Palacio Apostólico. Algunas están celebrando su Capítulo General y otras han volado a Roma por el Jubileo. El Pontífice les ha dado las gracias por presentarse «ante la tumba de Pedro a renovar su amor al Señor y su fidelidad a la Iglesia».
Las religiosas que han visitado al Papa pertenecen a varias congregaciones diferentes —son las Hermanas de la Orden de San Basilio Magno, Hijas de la Divina Caridad, Hermanas Agustinas del Amparo y Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones—. Prevost les ha llamado a observar especialmente el Concilio Vaticano II, que señala que «toda la vida de sus miembros ha de estar imbuida de espíritu apostólico, y toda su actividad apostólica ha de estar, a su vez, informada de espíritu religioso». Les ha recordado además que esa unidad de vida es esencial para responder a la vocación de seguir a Cristo «en unión íntima con Él».
Apoyándose en su propio carisma, León XIV ha citado en san Agustín e invitado a las religiosas a interrogarse sobre la centralidad de Dios en sus vidas. «Para ti Dios es todo: si tienes hambre, Dios es tu pan; si tienes sed, Dios es tu agua; si estás desnudo, Dios es tu vestido de inmortalidad». A este respecto, les ha apelado: «¿Cuánto sacia el Señor mi sed de vida, de amor, de luz?». Según el Papa, estas «son preguntas importantes».
Finalmente, el Pontífice les ha llamado a tomar decisiones cruciales para el futuro de sus comunidades. Parafraseando a san Pablo, les ha deseado «que Cristo habite en vuestros corazones por la fe, y estéis arraigadas y edificadas en el amor». Y las ha bendecido y encomendado a la Virgen dándoles «gracias por su trabajo y su fidelidad».
Esta misma mañana, León XIV ha recibido en audiencia a Carlos Manuel Vila Nova. Es el presidente de la República Democrática de Santo Tomé y Príncipe, un microestado africano que reconoció la personalidad jurídica de la Iglesia católica y sus instituciones en 2022 con un acuerdo formado por 28 artículos en italiano y portugués y firmado en la sala de reuniones de su Ministerio de Exteriores.
A raíz de la visita de hoy, la Secretaria de Estado de la Santa Sede ha recalcado que «se constataron las buenas relaciones entre la Santa Sede y Santo Tomé y Príncipe, y se discutieron algunos aspectos de la situación política y socioeconómica del país, especialmente la colaboración con la Iglesia local en los ámbitos sanitario y educativo, con particular atención a la formación de la juventud del archipiélago». Igualmente «se intercambiaron puntos de vista sobre temas de carácter regional e internacional, destacando la importancia de promover el diálogo y la cooperación entre las naciones».