El pueblo gitano celebra su Día «al lado de los que otros aparcan» - Alfa y Omega

El pueblo gitano celebra su Día «al lado de los que otros aparcan»

Con motivo del Día internacional del Pueblo Gitano, entidades de Iglesia resaltan su aportación en un año marcado por la pandemia

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Unos gitanos bailan delante de una imagen del beato Ceferino Giménez Malla, El Pelé, durante la procesión por una calle de Lebrija (Sevilla)

A los 50 años del primer Congreso Mundial Gitano celebrado en Londres en 1971, donde por primera vez se institucionaliza su himno y su bandera, el pueblo gitano celebra este jueves 8 de abril su Día internacional. Por este motivo, el Departamento de Pastoral con los Gitanos de la CEE ha hecho público un comunicado con el objetivo de reconocer su valor y su contribución a la sociedad.

El mensaje lleva por título Sastipen thaj mestepen (Salud y libertad, en caló), pues «eso es lo que el pueblo gitano siempre ha pedido y deseado para los demás y para los suyos, y más que nunca en este 2021» marcado por la pandemia.

«Esa es la salud del gitano, que frente a penurias, desigualdad, persecuciones, racismo, prohibición de su lengua, etc. sigue caminando hacia delante», continúa el mensaje, lo que permite andar por la vida «mirando hacia el futuro repletos de esperanza».

Junto a ello, el Departamento pide «la libertad que da plenitud al alma y extiende las alas para volar», ya que «el regalo más grande que nos hace Dios es la libertad». En este sentido, el pueblo gitano lo conforman «mujeres y hombres libres que, frente a las vicisitudes de la vida, hemos sabido seguir hacia delante».

Además, el pueblo gitano «sueña un mundo donde no existan diferencias de ningún tipo, seamos todos acogidos y acogedores, respetuosos y tolerantes, y tengamos todos las mismas oportunidades». Y frente a una cultura del descarte y de la muerte, propone «un modelo de existir basado en la familia», porque es «un pueblo de vida».

«Lo mejor de nosotros»

Paralelamente, el Secretariado de Pastoral Gitana de Madrid ha destacado que «este año nos toca vivir unas circunstancias difíciles, que afectan a la salud, el trabajo, la educación, y la estabilidad de muchos de nuestros hermanos y hermanas gitanos».

Sin embargo, este tiempo es también «una fuerte oportunidad de crecer en solidaridad y en apertura al futuro». Por eso, «ante el desafío de la pandemia, «los gitanos pueden y deben mostrar a todos lo mejor de su ser y su cultura: la unión familiar, el apoyo mutuo entre los cercanos y el superar todo racismo».

Junto a ello, es un momento idóneo para prestar «una atención especial a los más débiles: los mayores, los enfermos, los que sufren en cualquier forma», porque «nuestro ser gitanos nos empuja a ser los primeros en estar al lado de los que otros aparcan».

De este modo, como dice el Departamento de Pastoral con los Gitanos de la CEE, «vivimos la Pasión y la resurrección del Señor como lo hizo Él: lavando los pies en el servicio a los hermanos, amando hasta el extremo de dar la vida, encendiendo la lumbre de la Vida donde haya cualquier oscuridad».

Un pueblo «resiliente» ante las crisis

Con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, el investigador de la Universitat Abat Oliba CEU Sergi Rodríguez López-Ros ha señalado que en los últimos meses las cifras de desempleo «han aumentado exponencialmente entre el pueblo gitano», debido a «las condiciones en las que viven muchas de sus familias», así como a la elevada proporción de autónomos que hay entre los gitanos, «lo que los ha dejado más desprotegidos ante la crisis económica».

Sin embargo, «los gitanos son extremadamente resiliente», porque sin esa capacidad «no habrían llegado hasta hoy con una identidad tan marcada». La clave de este éxito es su concepción de la familia como «estructura social básica» y su idea de sociedad «basada en la solidaridad», a lo que hay que sumar sus creencias religiosas y el orgullo de pertenencia.