El presidente de los obispos españoles apoya al Papa

El presidente de los obispos españoles apoya al Papa frente al «ataque burdo» de Trump

Durante un coloquio con Cayetana Álvarez de Toledo, organizado por la Fundación Pablo VI, Argüello ha valorado positivamente el avance en la regularización extraordinaria de migrantes

José Calderero de Aldecoa
Cayetana Álvarez de Toledo y Luis Argüello junto al director general de la Fundación Pablo VI, Jesús Avezuela. Foto: @fpablovi.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha mostrado el apoyo de los obispos españoles al Papa León XIV frente a los ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

«El salir al paso de ataques tan burdos, pues evidentemente lo hago con mucho gusto y agradezco esta oportunidad para poder decir, en nombre de la Iglesia en España, de cada una de sus diócesis, de las realidades de todo tipo, nuestro apoyo al Papa en su búsqueda de caminos de diálogo, de justicia, que hagan posible la paz», ha expresado el también arzobispo de Valladolid.

Las declaraciones del presidente de la CEE ante los medios, recogidas por Europa Press, se han producido este martes tras su participación en un coloquio organizado por la Fundación Pablo VI con la portavoz adjunta del Partido Popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo.

Presidente de los obispos españoles: «El anticristo»

El obispo también se ha referido a la imagen generada por inteligencia artificial, que publicó el mandatario estadounidense en su cuenta de la red Truth Social, en la que se presentaba como un aparente Jesucristo. Para Argüello, sin embargo, podría ser la imagen de «un anticristo». «La misma pretensión del presidente Trump, en memes de las redes sociales, de presentarse como una especie de Cristo. En realidad, diría uno: ¿Cristo o anticristo?», ha planteado.

Regularización de migrantes

Durante el coloquio, también se ha abordado la regularización extraordinaria de migrantes, cuyo real decreto va a ser aprobado este martes durante el Consejo de Ministros. Argüello se ha alegrado de la noticia, «un asunto mayor», tal y como lo ha definido. Mientras que Álvarez de Toledo ha criticado que esta regularización «despacha frívolamente» el problema y «beatifica» a todos, promoviendo que los países de origen sean «fábricas de inmigrantes».

«La Iglesia habla de ser Iglesia particular pero, al mismo tiempo, se dice Iglesia universal y, por tanto, afirma la fraternidad y desde ahí la acogida, la relación con los que vienen». Pero «no de manera ingenua, sino poniendo al mismo tiempo en juego el doble principio de dignidad y bien común; bien común nacional, pero también la dimensión internacional del bien común». La medida, ha concluido Argüello, «pueda ayudar a estas personas», y «nos alegra».

Por su parte, la portavoz adjunta del PP ha tachado de «inmenso error» el real decreto que aprueba este martes el Gobierno pues, a su juicio, el asunto de la inmigración «no se puede despachar ni frívolamente, ni con decretos, ni contra las Cortes Generales» por «muy buenas intenciones» que se tengan.

A su juicio, este decreto se aprueba «como moneda de cambio» para conseguir el «apoyo de Podemos» y «con otro objetivo más perverso que es buscar la polarización, una polarización con Vox o una división dentro de quienes» pueden «compartir muchas ideas».